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Vive en un país con pocos recursos naturales y lo considera un paraíso

agosto 20, 2025

Ignacio Quesada expresa su frustración al observar que Argentina, a pesar de contar con abundantes recursos naturales, enfrenta problemas significativos. “Veo a nuestro país con tantos recursos y me da impotencia. El hecho de tener tanto como tenemos en Argentina creo que nos juega en contra”, comenta con tristeza.

Quesada señala que en Andorra, un país con escasos recursos naturales, la falta de ellos ha generado una sociedad que trabaja arduamente. “Andorra casi no tiene recursos naturales y te morís de frío, entonces las propias carencias te obligan a trabajar sí o sí; el resultado es una sociedad que funciona”, añade. Su historia en Europa comenzó hace veinte años, cuando llegó sin saber que una pequeña porción de tierra cambiaría su vida.

La llegada a Europa y el descubrimiento de Andorra

Ignacio relata que su llegada a Barcelona fue complicada, ya que no pudo ingresar debido a la falta de una reserva de hotel. “Un puñal inesperado, un sello con la sentencia ‘denegado’ en mi pasaporte me obligó a regresar a Buenos Aires”, recuerda. Sin embargo, no se rindió y a la semana siguiente tomó otro vuelo a Europa, esta vez con la intención de quedarse.

En 2005, Ignacio llegó a Marbella para trabajar como camarero, donde conoció a una pareja que le habló sobre Andorra, un lugar con oportunidades laborales incluso en invierno. “Me contaron que allí tenían un convenio con Argentina y que podría trabajar legalmente”, recuerda, y decidió mudarse a Andorra en noviembre de ese mismo año.

La vida en Andorra: un contraste con Argentina

Con solo 85 mil habitantes, Ignacio describe Andorra como una pequeña ciudad. A pesar de ser un país independiente y no formar parte de la Unión Europea, se siente seguro y en paz. “Me sentía en un ‘barrio cerrado’ dentro de Europa, todo prolijo, ni un papel en el piso”, menciona.

Trabajando en el sector de la hospitalidad, Ignacio encontró tranquilidad en la naturaleza. A pesar de extrañar la Navidad en Argentina, disfruta de la calidad de vida que Andorra le ofrece. “En mi empresa se valora mucho la conciliación familiar, a las 17 salgo del trabajo y puedo ir a andar en bici por la montaña”, afirma.

Reflexiones sobre su vida y el futuro

Ignacio ha vivido en Andorra durante dieciséis años y ha formado una familia allí. Reflexiona sobre la situación en Argentina y se pregunta por qué muchos argentinos buscan oportunidades en lugares con menos recursos. “Llegué a la conclusión de que no somos un país rico como se cree. De nada sirve tener todos los recursos naturales si el recurso humano es incapaz de gestionarlos eficientemente”, concluye.

La historia de Ignacio es un testimonio de cómo la búsqueda de una mejor calidad de vida puede llevar a las personas a lugares inesperados, donde las oportunidades y el respeto al prójimo son fundamentales.

Fuente original: ver aquí