
Tras una reciente desregulación implementada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), junto a ministros de Producción de provincias vitivinícolas y cámaras del sector, ha enviado una carta al ministro de Economía, Luis Caputo, expresando su preocupación por el impacto de los cambios en la trazabilidad del vino.
En el documento, se solicita específicamente que se preserven los instrumentos de trazabilidad que aseguran la calidad, transparencia y los derechos de propiedad a lo largo de toda la cadena productiva del vino argentino.
Cambios en la normativa
La misiva se produce a raíz de la resolución INV 37/2025, que modificó el digesto normativo del sector, reduciendo los controles intermedios y flexibilizando las certificaciones históricas. Según Acovi y las demás entidades firmantes, estas reformas impactan directamente en herramientas centrales del sistema de control y registro del sector vitivinícola.

Si bien las entidades del sector vitivinícola manifestaron su apoyo a las reformas que busquen “la eficacia, desburocratización, simplificación y agilización en el control y fiscalización de la vitivinicultura”, enfatizaron que esto debe hacerse siempre y cuando se garantice a los consumidores la calidad, genuinidad y aptitud para el consumo de los productos, y se respeten los derechos de propiedad de todos los actores involucrados en la cadena de valor.
Preocupación por la trazabilidad
La principal preocupación expresada en la carta es que la desregulación del digesto impacta negativamente en la trazabilidad integral de la industria vitivinícola. Este sistema, construido y perfeccionado a lo largo de muchos años, es considerado fundamental para garantizar la transparencia, el control y la seguridad en todos los eslabones de la cadena productiva.
Las entidades firmantes destacaron la importancia de dos instrumentos específicos para mantener la trazabilidad: la Declaración Jurada de Ingreso de Uva (CIU) y la Declaración Jurada Anual de Elaboración (CEC 05), junto con su Anexo de Terceros.
Importancia de la Declaración Jurada de Ingreso de Uva (CIU)
La Declaración Jurada de Ingreso de Uva (CIU) es considerada “la piedra angular del ordenamiento de la producción primaria”. Se define como la única constancia fehaciente que certifica, con reconocimiento bilateral, el ingreso real de la uva a las bodegas, detallando el peso, la variedad y las condiciones de entrega. Su obligatoriedad, según las entidades, garantiza transparencia, previsibilidad y seguridad jurídica, especialmente para los productores que elaboran bajo el régimen de maquila.
Importancia de la Declaración Jurada Anual de Elaboración (CEC 05)
En cuanto a la Declaración Jurada Anual de Elaboración (CEC 05), se la describe como el formulario que “da continuidad y validez administrativa a la información consignada en el CIU, registrando de manera precisa los volúmenes elaborados y las titularidades correspondientes”. Se considera esencial para identificar correctamente la producción de terceros, asegurar su disponibilidad y respaldar documentalmente sus derechos.
Ambos instrumentos, CIU y CEC 05, son considerados “la columna vertebral de la trazabilidad vitivinícola”, entendida como la capacidad de reconstruir con precisión y confiabilidad el recorrido completo de la uva y sus derivados, desde el viñedo hasta el consumidor final.
Beneficios de la trazabilidad
La carta enumera los motivos por los cuales se considera indispensable sostener este esquema de trazabilidad. Entre ellos, se destaca que permite:
- Garantizar la calidad, autenticidad y genuinidad de los productos vitivinícolas.
- Resguardar la propiedad y la participación real de cada actor en la cadena.
- Sostener la integridad estadística del INV.
- Mantener estándares internacionales de control, identificación y registro.
- Brindar confianza plena a los consumidores y mercados, tanto internos como externos.
En conclusión, el documento plantea que “la eliminación del CIU y la ausencia del CEC 05 debilitan gravemente este sistema integral, fragmentan la trazabilidad y generan incertidumbre, afectando la seguridad jurídica de miles de productores y el funcionamiento ordenado de la cadena vitivinícola”. Por lo tanto, se considera “indispensable asegurar la plena continuidad del CIU y del CEC 05 como herramientas esenciales para garantizar una trazabilidad completa, verificable y jurídicamente sólida” en toda la cadena productiva del vino.
La carta fue firmada por los ministros de Producción de Salta, La Rioja, Catamarca, Jujuy, Entre Ríos, Río Negro, Chubut y La Pampa, así como por la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), Acovi, la Federación de Cámaras Vitícolas, la Cámara Vitivinícola de San Juan, la Cámara de Productores Vitícolas de San Juan, la Asociación de Viñateros de Mendoza, la Cámara Argentina de Vinos a Granel y la Cámara Riojana de Productores Agropecuarios (Carpa).
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