Rusia ha implementado una nueva medida que obliga a que todos los teléfonos móviles y tabletas comercializados en el país incluyan preinstalada una aplicación de mensajería llamada ‘Max’. Este servicio, respaldado por el Estado, ha sido criticado por ser considerado una herramienta de vigilancia gubernamental.
Coincide con otras restricciones
La decisión se produce una semana después de que el regulador ruso, Roskomnadzor, comenzara a restringir las llamadas de voz en aplicaciones populares como WhatsApp y Telegram, debido a su negativa a entregar datos de usuarios a las autoridades.
‘Max’, el reemplazo forzoso
‘Max’ reemplazará a una aplicación de mensajería desarrollada por VK, que ya era obligatoria desde 2023. Esta nueva app se integrará con los servicios gubernamentales, centralizando la comunicación de los ciudadanos a través de una plataforma controlada por el Kremlin. Hasta el momento, ha conseguido 18 millones de descargas, según fuentes oficiales.
Control aumentado desde la guerra con Ucrania
La campaña contra los servicios de mensajería extranjeros se ha intensificado desde 2022, con acusaciones de que plataformas como Telegram son utilizadas por Ucrania para reclutar agentes y organizar actividades terroristas en Rusia. El Kremlin ha ordenado a funcionarios y legisladores que abandonen Telegram y migren a ‘Max’ por razones de seguridad.
El primer golpe a WhatsApp y Telegram
Antes de la imposición de ‘Max’, Rusia ya había comenzado a restringir la experiencia de los usuarios en WhatsApp y Telegram, anunciando medidas para contrarrestar a los “criminales”, lo que se tradujo en una restricción selectiva de las llamadas de voz. Actualmente, los usuarios en Rusia reportan problemas de audio en estas plataformas, lo que podría ser un preludio a un bloqueo total.
RuStore obligatorio en Apple
A partir del 1 de septiembre, también se exigirá que RuStore, la tienda de aplicaciones nacional de Rusia, esté preinstalada en todos los dispositivos de Apple, además de ser obligatoria en dispositivos Android. Este movimiento busca asegurar que las aplicaciones rusas estén presentes en los dispositivos y controlar el canal de distribución de software.
No es el único país con limitaciones
Otros países, como China y Corea del Norte, también imponen restricciones similares, aplicando controles sobre el acceso a tecnología y servicios digitales. Mientras las autoridades rusas justifican estas medidas como necesarias para proteger a los ciudadanos, críticos advierten que buscan limitar las libertades digitales y monitorizar a la población.
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