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Ruptura Junts-PSOE: Claves del anuncio de Puigdemont y sus posibles consecuencia

octubre 28, 2025

Este lunes, la ruptura de las negociaciones entre Junts y el PSOE era un escenario ampliamente anticipado. La incógnita principal radicaba en el alcance de la decisión que la dirección del partido tomaría en Perpinyà, y las consecuencias prácticas que esto implicaría para el gobierno de Pedro Sánchez. Junts, liderado por Carles Puigdemont, había estado negociando “pieza a pieza” y en varias ocasiones había unido fuerzas con PP y Vox para rechazar iniciativas gubernamentales.

Tras dos días de deliberaciones en Francia, Puigdemont compareció para anunciar la ruptura del pacto y el paso de su partido a la “oposición”. Sin embargo, no mencionó una moción de censura, la única herramienta que podría derrocar a Sánchez, ni solicitó explícitamente elecciones anticipadas. En cambio, advirtió que Sánchez ya no podría contar con la mayoría de la investidura e instó al PSOE a reflexionar sobre cómo piensa continuar en el poder.

El fin de las negociaciones bilaterales

Fuentes de Junts han indicado que, a partir de ahora, no habrá negociaciones directas con el PSOE, ni en Suiza ni en los pasillos del Congreso. La estrategia de negociar cada propuesta individualmente llega a su fin, y el partido decidirá si vota a favor o en contra de las medidas del Gobierno basándose en si las consideran “positivas” para Cataluña y de acuerdo con su “sentido común”.

Como ejemplo, se espera que esta semana Junts apoye la propuesta para sancionar el aparcamiento indebido en plazas reservadas para personas con movilidad reducida, así como ayudas para enfermos de ELA. No respaldar estas medidas podría tener costos electorales para el partido. Sin embargo, las mismas fuentes advierten que estos serán casos puntuales. En adelante, la mayoría de las propuestas de Sánchez enfrentarán un panorama incierto, y los socialistas no conocerán el resultado hasta el momento de la votación en el Congreso. “Ruptura significa ruptura”, enfatizan fuentes del partido, descartando nuevas reuniones con el PSOE, aunque atenderán sus llamadas por cortesía.

El fin de la mesa en Suiza

Una de las consecuencias más notables de esta ruptura es la suspensión de las reuniones con un mediador en Suiza. Este espacio de diálogo fue considerado uno de los mayores logros del partido independentista en 2023, ya que el PSOE aceptó discutir temas como el referéndum y el concierto económico. No obstante, Junts considera que este espacio ha agotado su potencial.

Después de 19 reuniones, los posconvergentes argumentan que los acuerdos alcanzados en Suiza no se han reflejado en la práctica en el Congreso, y afirman que no desean seguir perdiendo tiempo. Junts renuncia así a un espacio que les costó establecer y que les proporcionó protagonismo mediático y reconocimiento político a Puigdemont. Sin embargo, la situación se complicó tras el encarcelamiento del principal negociador del PSOE, el exsecretario de organización Santos Cerdán. Los posconvergentes admiten que, tras su salida, la dinámica no ha sido la misma.

En 2023, el líder de Junts prometió que su formación cobraría del PSOE “por adelantado” y que se había acabado dar los votos “a cambio de nada”, expresiones que fueron utilizadas para criticar a ERC. Dos años después de la investidura de Sánchez, y ante el auge de Aliança que predicen las encuestas, Junts cree que está sufriendo el mismo desgaste que los republicanos y teme llegar a las urnas sin resultados tangibles que mostrar.

El diagnóstico de Junts es que la ley de amnistía no ha facilitado el regreso de Puigdemont a Cataluña, la delegación de competencias en inmigración no ha superado el primer trámite en el Congreso, y el catalán aún no es oficial en Europa. Si bien estas cuestiones no dependen exclusivamente del PSOE, Junts considera que los socialistas podrían haber hecho más. Además, en la lista de temas pendientes se encuentran las propuestas contra la multirreincidencia y las ocupaciones, leyes que permanecen estancadas en el Congreso y que son de gran importancia para los alcaldes de la formación de cara a las elecciones municipales de 2027.

En los días previos al anuncio, el Gobierno realizó algunos movimientos para intentar reducir la tensión con sus socios. Alemania firmó una declaración en la que se compromete a “abrir un diálogo” para avanzar en la oficialidad del catalán en la UE, aunque el gobierno de Friedrich Merz sigue mostrando reservas. Además, se mostró dispuesto a estudiar la iniciativa de Junts para abordar la multirreincidencia. Sin embargo, estas acciones no fueron suficientes para convencer a Puigdemont, quien declaró: “Un pacto no ejecutado es un pacto roto”.

Fuente original: ver aquí