
La tensión escala en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tras el controvertido pleno del pasado jueves. Este pleno evidenció una fractura entre nueve vocales progresistas y el bloque conservador, al que se sumaron Carlos Hugo Preciado, vocal integrado en la cuota de Sumar, y la presidenta del órgano, Isabel Perelló.
El pleno tenía como objetivo la distribución de cargos internos para el año en curso, designando a los vocales que integrarían cada comisión y grupo de trabajo. Sin embargo, la falta de acuerdo provocó la ruptura del consenso que parecía prevalecer desde el inicio del mandato del órgano en septiembre.
Comunicado del Bloque Progresista
Tras la publicación en la página web del Consejo de una nota de prensa explicando los detalles del pleno, el bloque progresista emitió un comunicado en el que acusan directamente a la presidenta Perelló de difundir una versión no consensuada de los hechos.

“Es la ruptura consciente del consenso que había regido este primer año, un golpe a la representatividad plural y una grave distorsión de la colegialidad institucional”, señalan en el comunicado.
El Desacuerdo Central
La discrepancia principal radica en la composición de la Comisión Permanente, considerada clave para el funcionamiento diario del CGPJ. Según la versión de la presidenta, que coincide con la del bloque conservador, la comisión mantiene un equilibrio entre conservadores y progresistas. Sin embargo, los vocales progresistas discrepan, ya que la lista votada incluye a Preciado en su cuota.
Este vocal, según indican, se ha distanciado del voto conjunto de sus compañeros de sensibilidad y, en votaciones importantes, ha coincidido con el grupo contrario.
Puntos de fricción
Los vocales Ángel Arozamena, Lucía Avilés, Ricardo Bodas, Esther Erice, Bernardo Fernández, José María Fernández Seijo, Inés Herreros, Luís Martín Contreras y Argelia Queralt señalan que, a pesar de que la nota de prensa alude al cumplimiento de la ley, la presidenta ha impuesto una renovación total, ignorando el consenso previo sobre la innecesariedad de alterar comisiones que funcionaban correctamente y desarrollaban proyectos a medio y largo plazo.
Además, critican que la presidenta Perelló exigiera que el vocal Preciado fuera “contabilizado” como vocal del grupo progresista, algo que él mismo rechaza. También discrepan de la afirmación de que la propuesta de reparto de comisiones presentada por el grupo progresista estuviera incompleta.
“Esta afirmación es falsa: en los puntos 21, 22 y 24 del orden del día del Pleno aparecían las 3 propuestas (la de 9 vocales progresistas, la de Preciado y la de los 10 vocales conservadores, respectivamente). Todas ellas seguían el mismo modelo que consistía en incluir la composición de cada una de las comisiones solo con miembros del grupo proponente (el vocal Preciado solo proponía su nombre)”.
Según el comunicado, al advertirse en el Pleno que solo la propuesta progresista llegaba incompleta (la de los conservadores y la de Preciado llegó a votación incluyendo nombres de todos los grupos), la presidenta determinó que no procedía llevarla a votación y se aprobó la de Preciado, que coincidía con la de los conservadores.
“Con su actuación, la presidenta ha quebrado también las condiciones básicas de confianza que ella misma había proclamado al inicio del mandato. Las posibilidades de conciliación familiar y respeto personal, que debían ser pilares del nuevo Consejo, han sido recortadas hasta desaparecer bajo una lógica de exclusión e imposición”, concluye el bloque que ha quedado en minoría.
Contexto
La división interna en instituciones clave del Estado genera incertidumbre y puede afectar la toma de decisiones importantes. En este caso, la fractura en el CGPJ, un órgano fundamental para la independencia judicial, plantea interrogantes sobre su capacidad para operar con eficacia y garantizar el correcto funcionamiento del sistema judicial. La falta de consenso y las acusaciones cruzadas entre los vocales evidencian una crisis que podría tener consecuencias significativas para la administración de justicia.
Este tipo de conflictos internos no solo erosionan la confianza pública en las instituciones, sino que también pueden obstaculizar la implementación de reformas necesarias y la resolución de problemas urgentes en el ámbito judicial. La polarización y la dificultad para alcanzar acuerdos pueden paralizar la actividad del CGPJ y generar retrasos en la designación de jueces y la adopción de medidas relevantes para el sistema judicial.
Claves y próximos pasos
- La disputa se centra en la composición de la Comisión Permanente, un órgano clave para el funcionamiento diario del CGPJ.
- El bloque progresista acusa a la presidenta del CGPJ de favorecer al bloque conservador y de romper el consenso que había prevalecido hasta ahora.
- Se espera que esta fractura interna dificulte aún más la ya compleja situación del CGPJ y genere tensiones adicionales en el ámbito judicial.
FAQ
¿Cómo me afecta? La inestabilidad en el CGPJ puede afectar la administración de justicia y, potencialmente, la resolución de casos judiciales.
¿Qué mirar a partir de ahora? La evolución de las negociaciones internas y las posibles consecuencias de esta división en el funcionamiento del CGPJ.
Fuente original: ver aquí
