Skip to content

Pierre Krähenbühl expresa su preocupación por la situación en Gaza

agosto 26, 2025

Los trabajadores humanitarios en zonas de conflicto enfrentan riesgos crecientes. En 2024, se registraron 383 asesinatos, una cifra récord, y en 2025 ya han muerto 265. Pierre Krähenbühl, director general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), advirtió que estas cifras no incluyen heridos ni secuestrados. En el marco del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, el CICR exigió el cumplimiento de las leyes internacionales que protegen al personal que atiende a la población civil en conflictos armados. Krähenbühl compartió sus reflexiones en una videollamada con EL PAÍS.

Pregunta: ¿Qué ha cambiado para que aumenten los ataques a los trabajadores humanitarios?

Respuesta: Hay un ambiente más permisivo y una interpretación más laxa de las leyes humanitarias. El número de asesinatos ha crecido, y parece que el mundo se está acostumbrando a estas pérdidas, algo que no podemos aceptar. Cada muerte de un trabajador humanitario significa que la asistencia no llega a quienes la necesitan.

P: ¿Qué consecuencias tiene esto para la población civil?

R: Si la Cruz Roja se ve obligada a retirarse por falta de seguridad, no podremos acceder a áreas donde la gente ha huido, lo que incrementa el riesgo de propagación de enfermedades. Además, si hay heridos en un bombardeo, no podremos brindar asistencia, lo que resultará en más muertes.

P: ¿Cuál es la respuesta de las autoridades ante el aumento de ataques en Gaza y Ucrania?

R: Dialogamos con todas las partes sobre la necesidad de proteger a los trabajadores humanitarios y tomamos medidas para minimizar riesgos. Sin embargo, las condiciones en Gaza son de las peores que hemos visto. Hemos establecido un hospital de campaña que ha atendido a miles de heridos, incluso en medio de disparos.

P: ¿Se trata de ataques intencionales?

R: No nos corresponde juzgar la intención, pero los números de civiles asesinados y desplazados son catastróficos. La situación en Gaza supera cualquier estándar moral y legal. Estoy muy preocupado por el estado del mundo si puede tolerar lo que ocurre.

P: A diferencia de conflictos anteriores, hoy hay una visibilidad constante de la situación en Gaza. ¿A qué atribuye la débil reacción internacional?

R: Nadie puede alegar ignorancia sobre lo que ocurre en Gaza. El conflicto está destruyendo la dignidad y seguridad de la población civil. La reciente declaración sobre la hambruna en Gaza es una señal urgente de la privación que enfrentan los civiles. Es necesario que se tomen medidas políticas contundentes para cesar el conflicto y restablecer el suministro de alimentos y ayuda humanitaria.

P: ¿Qué papel juega América Latina en este contexto?

R: América Latina ha tenido históricamente una voz fuerte en el derecho internacional humanitario, defendiendo la importancia de estas normas.

P: ¿La situación está empeorando en la región?

R: En América Latina, la violencia está más relacionada con delitos organizados y pandillas. Aunque hay violaciones de las leyes, cada sociedad debe establecer reglas para proteger a los vulnerables. El CICR trabaja para informar y capacitar sobre estas violaciones.

P: ¿Cuáles son los mayores desafíos para la asistencia humanitaria en América Latina?

R: Haití es un caso crítico, con 6 millones de personas que necesitan asistencia. La violencia de grupos armados afecta a las instalaciones médicas. En Colombia, aunque hubo avances gracias al proceso de paz, los enfrentamientos han resurgido.

P: ¿Es más difícil mantener la neutralidad hoy debido a la creciente polarización?

R: La polarización crea presión para elegir bandos, pero también hace que las partes reconozcan la necesidad de un actor neutral. Hemos facilitado el traslado de restos mortales y la liberación de rehenes, lo que muestra que, a pesar de las críticas, se busca nuestra neutralidad.

Fuente original: ver aquí