
Una oferta de empleo poco común ha llamado la atención por su peculiar enfoque sobre el equilibrio entre la vida personal y laboral.
La propuesta plantea un escenario donde la vida del empleado se fusiona completamente con el trabajo, requiriendo disponibilidad los siete días de la semana, tanto de día como de noche. Se explicita que “está bien enviar mensajes a las 3 am”.
Además, se busca un perfil presencial en una oficina de Nueva York, específicamente en Madison Avenue, descartando la posibilidad de trabajo remoto. Se espera que el candidato posea la energía necesaria para “atravesar muros para lograr los objetivos” y responder a las solicitudes “en minutos (o segundos) en lugar de horas”.

Beneficios Intangibles y Cultura de Trabajo
La oferta se complementa con una serie de beneficios intangibles, como la oportunidad de trabajar con “colegas increíbles”. Se describe a estos colegas como personas que no temen ser “extremadamente molestos si eso significa ganar”, que “verifican las cosas 10 veces al día” y que “envían mensajes dobles (o cuádruples) si alguien no ha respondido”, llegando incluso a llamar a esa persona. Se menciona también que estos colegas podrían tener “una gran espina clavada y/o un cerebro neurodivergente”.
La empresa busca exclusivamente “jugadores de primera categoría” (A-players), descartando a aquellos considerados de segunda categoría (B-players). En caso de que alguien que “no es un jugador de primera categoría” sea contratado por error, la solución propuesta es el “despido rápido”. La empresa solicita a los potenciales empleados que “estén de acuerdo con esto”.
La empresa argumenta que “solo los jugadores de primera categoría pueden contratar a jugadores de primera categoría”. Para respaldar esta afirmación, se señala que la página del equipo (posteriormente eliminada) mostraba únicamente a hombres jóvenes y a un perro de recursos humanos mejorado con inteligencia artificial llamado Hurin, quien “hace cumplir la semana laboral de 7 días y la prohibición del trabajo remoto”.
La empresa en cuestión se describe a sí misma como poseedora de ingenieros de “Nivel 1”, una historia de origen de “Nivel 1”, inversores de capital riesgo de “Nivel 1”, clientes de “Nivel 1” y un nombre de dominio de “Nivel 1” por el cual el CEO desembolsó 12 millones de dólares.
El CEO de la empresa afirma haber “dormido durante la mayoría de mis clases” hasta los 18 años, y luego “trabajó semanas de 100 horas hasta que me convertí en un ingeniero 100x”. También se describe como alguien que abandonó la universidad, fracasó como “fundador en solitario” y tiene “una gran espina clavada”. Su objetivo actual es convertir a su empresa en “la mejor empresa de todos los tiempos” y está dispuesto a ganar “tanto que estoy sacrificando mi vida trabajando 7 días a la semana para ello”.
El CEO incluso declara que “comería caca de perro si eso significa ganar”, una frase inusual en biografías corporativas oficiales. Se intentó confirmar si realmente llevaría a cabo esta acción, pero no hubo respuesta.
Esta oportunidad laboral se centra en el campo de la publicidad impulsada por inteligencia artificial.

La Empresa Detrás de la Oferta
La empresa que realizó esta oferta es Icon, “The AI Admaker”. La oferta de empleo generó comentarios en redes sociales, lo que llevó a cuestionar si se trataba de una broma anticapitalista elaborada.
El CEO de Icon, Kennan Davison, adquirió el dominio icon.com por 12 millones de dólares. La empresa ha recibido inversiones de Founders Fund de Peter Thiel y del jugador de la NFL Saquon Barkley.
Recientemente, Icon modificó ligeramente su declaración de “valores”, eliminando las referencias a enviar mensajes a las 3 am y trabajar en la oficina los siete días de la semana. También eliminó su página de equipo, y Hurin, el perro de recursos humanos, ya no aparece. Sin embargo, la frase sobre comer caca de perro permanece en la biografía del CEO.
A pesar de los cambios, la empresa sigue buscando “jugadores de primera categoría” dispuestos a “atravesar muros”, ser “extremadamente molestos” y tener “una gran espina clavada y/o un cerebro neurodivergente”. Se espera que el trabajo sea “una parte clave de su identidad/realización en la vida”.
Este tipo de “cultura del esfuerzo” recuerda a una farsa, aunque la industria tecnológica ha tenido diferentes grados de exigencia. Las startups, en particular, han enfatizado las largas jornadas laborales a cambio de recompensas futuras. El “crunch” en la industria de los videojuegos es conocido por sus brutales horarios de trabajo.
Sin embargo, en el pasado se hablaba de equilibrio entre la vida personal y laboral y de evitar el agotamiento. Este no parece ser el caso en Icon.
En lugares como China, esta actitud de “dar tu vida a la empresa” florece en el sector de alta tecnología, aunque allí se conoce como “996”: de 9 am a 9 pm, seis días a la semana. Silicon Valley ha mostrado interés en las prácticas laborales chinas, incluido el sistema 996.
Las largas jornadas también son comunes en Japón, donde incluso existe un término (“kar
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