
El PSOE andaluz ha intensificado sus críticas a la gestión de Juanma Moreno en relación con la crisis política desatada tras los fallos en los programas de cribado. María Jesús Montero, vicepresidenta del Gobierno y ex consejera de Salud, ha calificado el sistema sanitario andaluz como “desmantelado y colapsado”, señalando su incapacidad para detectar fallos en la detección precoz y actuar a tiempo.
Montero cuestionó: “¿Cómo es posible que aumentara el número de casos de cáncer de mama en Andalucía por encima de la media y a nadie le importara y nadie se preocupara? Esa es la pregunta que todos nos hacemos y a día de hoy aún no saben dar una respuesta”.
Durante un acto político en Almería, la ministra instó a la militancia a “defender lo público” y movilizarse contra el “desmantelamiento de la sanidad”. Enfatizó la importancia de la salud, acusando al gobierno de Moreno de “llevar siete años demoliendo la sanidad a pico y pala”.

El pasado de Montero como consejera de Salud
Tras su elección como secretaria general del PSOE andaluz en enero, el pasado de María Jesús Montero como consejera de Salud, un área que experimentó desgaste durante los gobiernos de José Antonio Griñán y Susana Díaz, se identificó como un punto débil. Sin embargo, tras la crisis de los cribados, el PSOE busca convertir esta experiencia en una fortaleza.
Según el PSOE, Montero, siendo médico, posee experiencia en la gestión sanitaria (“sé de lo que hablo”, insiste) y ha desarrollado argumentos para respaldar su afirmación de que la situación ha empeorado en los últimos siete años, en contraste con el perfil político de Antonio Sanz.
“Teníamos un sistema que era un orgullo como una atención de primera aunque tuviera sus errores pero ahora han pasado siete años de no hacer nada, sólo de hacerse la víctima sin asumir ninguna resposnsabilidad (…) Lo que ha ocurrido no son unos fallos o un error, es el resultado de un gobierno que no se preocupa por la sanidad pública. No hay refuerzos de técnicos, ni de médicos, ni de enfermeras”, afirmó Montero.
Un “colapso generalizado”
Montero argumentó que los problemas no se limitan a los cribados, sino que afectan a todo el sistema, haciéndose visibles en este ámbito específico. Subrayó que esto ocurre a pesar de que la Junta “tienen más dinero que nunca”. “Más me hubiera gustado a mí haber tenido todo ese dinero como consejera, pero no lo teníamos”, añadió.
Montero instó a la Junta de Andalucía a publicar las listas de espera para pruebas diagnósticas, señalando que Andalucía es una de las pocas comunidades que no lo hace, a diferencia de la atención primaria o las intervenciones quirúrgicas. “Están incumpliendo la norma, exigimos que haya transparencia y se publiquen los datos para que toda la población pueda verlos”, declaró.
La vicepresidenta cuestionó las medidas del plan de choque anunciado por el presidente de la Junta y la elección del nuevo consejero de Sanidad, criticando su falta de experiencia en el sector médico: “Todo el mundo pensábamos: nombrará a alguien del tema, que sepa del tema, que tenga conocimiento del sistema sanitario pero lo que han hecho ha sido nombrar al apagafuego político de Moreno Bonilla”.
El Gobierno andaluz responde
La respuesta a las declaraciones de María Jesús Montero provino del consejero de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Ramón Fernández Pacheco, quien acusó al PSOE de “utilizar la sanidad como herramienta para desgastar al Gobierno andaluz y obtener un puñado de votos”.
Fernández Pacheco defendió el funcionamiento del sistema sanitario andaluz y criticó a Montero por “importar la crispación desde Madrid a Andalucía”, instando a “calmar la situación política y centrarnos en lo que realmente nos piden los andaluces: mejorar la calidad de los servicios públicos, especialmente en el ámbito de la salud, la sanidad y la atención médica”.
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