
En el año 2010, El cisne negro se convirtió en uno de los largometrajes más importantes de la temporada. El título, dirigido por Darren Aronofsky y protagonizado por Natalie Portman, contaba la historia de una bailarina clásica y la compleja rivalidad que establecía con otra talentosa colega de compañía llamada Lily (interpretada por Mila Kunis). A quince años del estreno de esa película, la propia Kunis reveló las terribles exigencias a las que se sometió en los meses previos al rodaje.
En una entrevista con Vogue, Kunis aseguró: “Mi preparación consistió en bailar mucho y comer muy poquito, lo que yo sé que se supone que no tendría que contar, pero es la verdad. Tomaba un montón de caldo y bailaba unas doce horas por día”. Además, detalló que el tiempo de preparación se extendió a seis meses debido a problemas de financiamiento, lo que le permitió seguir bailando.
Kunis también destacó las complejidades de las escenas de ballet clásico, mencionando que “estábamos filmando los bailes durante horas, y yo quedaba con moretones por todas las costillas solamente de ser levantada una y otra vez”.
La competencia con Julia Stiles
A pesar de haber estado alejada de los sets durante un buen tiempo, Julia Stiles siempre está en la lista de los productores de Hollywood. En un repaso sobre su carrera, la actriz habló sobre sus amigas en la industria y recordó el día que compitió con Natalie Portman por un papel.
“Estaba haciendo la audición en Nueva York. Era un grupo pequeño. Recuerdo haber visto a Natalie Portman y haber quedado realmente deslumbrada”, le confesó Stiles a People. A los nervios por conseguir el papel se sumó la presión de saber quién era su contrincante. “Pensé: ‘Oh, nunca voy a conseguir este trabajo’. Ella ya era muy famosa”, dijo.
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