
Microsoft ha proporcionado una actualización sobre los problemas de almacenamiento supuestamente causados por la última actualización de Windows 11 24H2. Según informa Bleeping Computer, la compañía ha declarado que no ha encontrado evidencia que confirme que los inconvenientes en los PC afectados sean atribuibles a su sistema operativo.
La empresa ha señalado que no ha podido replicar los problemas denunciados por los usuarios y está comenzando a recopilar más información para determinar la causa de los fallos. A diferencia de lo que se pensaba inicialmente, la desaparición de discos duros y unidades de estado sólido, así como la corrupción de datos, no habrían sido provocadas por Windows 11.
“Tras una investigación detallada, Microsoft no ha encontrado conexión entre la actualización de seguridad de Windows de agosto de 2025 y los fallos de discos rígidos reportados en redes sociales”, explicó la compañía. A pesar de esto, se han comprometido a seguir monitoreando cualquier caso futuro que pueda surgir.
Esta situación ha generado incertidumbre, ya que los usuarios afectados experimentaron problemas tras instalar la actualización KB5063878 de Windows 11 24H2, lo que llevó a suponer que un error en el parche era el causante del problema. Sin embargo, la firma ahora sostiene que esto no es correcto.
Windows 11 24H2 no está causando daños en tus discos duros o SSD
Los primeros reportes de fallos en el almacenamiento supuestamente causados por Windows 11 aparecieron a mediados de agosto. Usuarios del sistema operativo informaron que sus discos duros o SSD dejaban de ser visibles tras instalar la actualización KB5063878, un problema que se manifestaba durante tareas de escritura intensivas.
El problema se hacía evidente al intentar guardar más de 50 GB de información en una única operación o en varias simultáneamente, así como cuando el uso del controlador de almacenamiento superaba el 60%. La única forma de recuperar el acceso a las unidades de almacenamiento que desaparecían era reiniciando el PC, aunque los inconvenientes regresaban al intentar realizar nuevamente las operaciones.
Entre los discos duros y SSD afectados se encontraban modelos de Western Digital, Corsair y Adata, entre otras marcas. Microsoft colaboró con la marca taiwanesa Phison para investigar el problema que impactaba en algunas unidades con sus controladores. Sin embargo, la información reciente sugiere que el problema no está relacionado con el software de Windows.
Phison también ha desvinculado su hardware de los problemas reportados. La empresa comunicó a Tom’s Hardware que realizó más de 4.500 horas de pruebas sin poder replicar los problemas. Además, sugirió que el fallo podría deberse a una inadecuada disipación de calor en los PC afectados durante cargas de trabajo intensivas.
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