
A unos 160 kilómetros de Las Vegas, en el extremo norte del desierto de Mojave, se encuentra una considerable extensión de arena: las Dunas Dumont. Estas se formaron hace miles de años, cuando el viento arrastró arena procedente de lagos recientemente desecados a través de las brechas en las montañas. El área, administrada por la Oficina de Administración de Tierras, se utiliza para actividades recreativas, incluyendo la conducción todoterreno.
Allí se encontraba un equipo de ingenieros de Mercedes-Benz probando prototipos de preproducción del GLC eléctrico. La última vez que se vio el nuevo GLC fue en un circuito de pruebas alemán, cubierto con un camuflaje digital. El fabricante está ultimando los detalles antes de que el modelo entre en producción el próximo año. El hardware está definido, pero aún hay ajustes de software y calibraciones por realizar, incluyendo asegurar el manejo en terrenos sueltos.
Capacidades Todoterreno del GLC
Aunque la mayoría de los usuarios del GLC probablemente no se enfrentarán a terrenos muy difíciles, el vehículo está diseñado para soportar condiciones exigentes. Equipado con la suspensión neumática opcional, la distancia al suelo puede aumentar hasta 206 mm a baja velocidad y 183 mm incluso a velocidades de autopista, siempre que el vehículo esté en el modo Terrain más extremo. Esto permite ángulos de ataque de hasta 21.4 grados y de salida de 22.6 grados.

A diferencia de un vehículo 4×4 convencional, los ejes delantero y trasero del GLC eléctrico no están conectados mecánicamente. En cambio, la red electrónica del vehículo monitorea constantemente cada rueda, determinando la tracción disponible en cada esquina y distribuyendo el torque de los motores eléctricos delantero y trasero según sea necesario. Este sistema reacciona más rápido que un todoterreno con motor de combustión interna. Aunque el motor delantero puede desconectarse para mejorar la eficiencia en carretera, permanece activo en los modos Terrain.
Pruebas en las Dunas Dumont
Los ingenieros de Mercedes-Benz estaban probando los sistemas de control de frenos del vehículo en las dunas. El sistema electrónico del coche gestiona la interacción entre el control de tracción, el control electrónico de estabilidad, los frenos antibloqueo (ABS) y un control de descenso de pendientes para mantener la trayectoria deseada.
Tras una demostración como pasajero, llegó el turno de conducir. La experiencia fue diferente a conducir un vehículo con tracción total sobre nieve, donde la superficie es resbaladiza pero el horizonte permanece estable. Al ascender una duna, la vista era solo arena y cielo azul. A pesar de la pendiente pronunciada y de que el vehículo montaba neumáticos de calle convencionales, las ruedas encontraban tracción donde era necesario.
El sistema ABS permite mantener el control de las ruedas delanteras durante el frenado, teniendo en cuenta el ángulo de dirección. En ocasiones, para avanzar lateralmente en una duna, era necesario aplicar contravolante.
La conducción en arena suelta requiere un par motor considerable, y el GLC disponía de suficiente potencia para levantar cortinas de arena. El bajo centro de gravedad, gracias a la batería de 94 kWh ubicada entre los ejes, ayudó a mantener la estabilidad del vehículo incluso en conducción lateral.
La tarea de los ingenieros de Mercedes consistía en conducir una ruta, regresar al remolque, descargar los datos, cargar una nueva configuración en el vehículo y repetir el proceso. El objetivo es crear un SUV eléctrico con capacidades todoterreno que contradigan su imagen de vehículo lujoso.
El nuevo GLC con tecnología EQ saldrá a la venta en Estados Unidos a finales del próximo año.
Contexto
Las pruebas de vehículos en condiciones extremas son cruciales para asegurar su fiabilidad y rendimiento en el mundo real. Los fabricantes someten a sus modelos a rigurosas pruebas en diversos terrenos para evaluar la durabilidad de los componentes y la efectividad de los sistemas de asistencia al conductor. Estas pruebas son especialmente importantes para los vehículos eléctricos, donde la gestión de la energía y la tracción presentan desafíos únicos.
El desarrollo de vehículos eléctricos con capacidades todoterreno representa un avance significativo en la industria automotriz. Tradicionalmente, los vehículos eléctricos se han centrado en la eficiencia y el rendimiento en carretera. La capacidad de desenvolverse en terrenos difíciles amplía su atractivo y demuestra la versatilidad de la tecnología eléctrica.
Claves y próximos pasos
- Validación de sistemas de control en condiciones extremas.
- Optimización de la distribución de torque entre ejes.
- Ajuste fino del software para maximizar la tracción y la estabilidad.
- Se espera la presentación oficial del modelo y el inicio de la producción.
FAQ
¿Cómo me afecta? Si buscas un SUV eléctrico con capacidades todoterreno, este desarrollo podría interesarte.
¿Qué mirar a partir de ahora? Estar atento a la presentación oficial del modelo y las pruebas comparativas.
Fuente original: ver aquí
