
El autor de “Ciencias Morales” debutó en la literatura infantil con “El tiempo más feliz”, publicado por Siglo XXI. Kohan comenta que “más que lo autobiográfico, fue más fuerte mi apego al mundo de la infancia”, refiriéndose a la similitud del protagonista con su versión adulta.
“No voy a poder, no voy a poder”, fue lo primero que pensó Martín Kohan cuando la editora de Siglo XXI, Laura Leibiker, le propuso escribir un libro para chicos. Sin embargo, el desafío lo tentó y aceptó el reto. Después de establecer ciertas pautas, se propuso desarrollar una historia con un niño parecido a él como protagonista. “Los materiales son autobiográficos, pero el relato no”, afirmó a LA NACION antes de presentar su libro en una librería de Palermo.
Durante la entrevista, Kohan eligió una pizzería en el Once, un lugar con una leyenda rockera vinculada a la canción “La balsa”. A pesar de la crítica situación cultural actual, se mostró optimista: “Al menos, hoy tengo un buen día”, comentó.
El autor reflexionó sobre su escepticismo inicial respecto a escribir para niños y cómo su relación con la infancia influyó en su escritura. “Me gusta, me atrae, la extraño”, dijo, y añadió que la literatura infantil permite un tipo de relación con el mundo que habilita el descubrimiento.
El relato, que comienza con el recuerdo de la infancia asociado a la felicidad, plantea si esa percepción es real o una idealización. Kohan defiende la idealización de la infancia, afirmando que “cuanto más idealizada, más lo merece”. También destaca la importancia de distinguir entre saber y descubrir, así como la influencia de los miedos adultos en la narrativa.
El libro, titulado “El tiempo más feliz”, se encuentra disponible por $14.990 y ha sido bien recibido por los primeros lectores.
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