El director Woody Allen se encuentra en el centro de una importante polémica. Durante el fin de semana, y en el marco de la Semana Internacional del Cine de Moscú, el realizador hizo una aparición a través de videoconferencia, lo que llevó al gobierno de Ucrania a emitir un comunicado en el que expresó su rechazo hacia el responsable de Hannah y sus hermanas.
El domingo, Woody Allen conversó con el público ruso en el mencionado festival, dialogando con directores y actores del país. El moderador de la charla fue Fyodor Bondarchuk, un realizador alineado con el gobierno de Putin. Durante su presentación, Allen elogió la historia del cine ruso y manifestó su interés por filmar en Rusia una historia sobre la vida en Moscú y San Petersburgo.
Tras la difusión de sus palabras, el gobierno ucraniano emitió un comunicado en el que fue contundente con el director de Match Point. Firmado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania, el texto declaró: “Al participar en un festival que reúne a simpatizantes y voces que respaldan a Putin, Allen elige ignorar las atrocidades que Rusia comete contra Ucrania todos los días desde hace 11 años”.
En otra parte del comunicado, se afirmó: “La cultura no debe utilizarse nunca para encubrir crímenes o como herramienta de propaganda. Esta es una deshonra y un insulto al sacrificio de los actores y directores ucranianos que fueron asesinados o heridos por los criminales de guerra rusos en la actual guerra contra Ucrania”.
El comunicado del gobierno de Volodimir Zelensky fue acompañado por una imagen de un complejo de edificios ucranianos destruidos por bombardeos, que se observan a través de unos anteojos que simbolizan la mirada de Woody Allen.
Otro de los directores que se presentó en el festival ruso fue Emir Kusturica, conocido por su película Underground.
Las declaraciones de Allen sobre su interés por filmar contradicen sus afirmaciones sobre su retiro del cine. En septiembre de 2022, el director había indicado a La Vanguardia que su plan era abandonar la industria cinematográfica para enfocarse en la escritura. “Mi idea, en principio, es no hacer más películas y centrarme en escribir”, había afirmado.
No es la primera vez que Allen expresa estos pensamientos. En una charla con LA NACION en enero, poco antes del estreno de su película más reciente, Rifkin’s Festival, mencionó que podría dejar de hacer películas, indicando que el cine estaba tomando una dirección que no le interesaba.
El director ha manifestado en varias ocasiones su descontento con la industria cinematográfica actual, señalando que “la emoción de hacer cine se ha ido”. En una entrevista anterior con Alec Baldwin, había mencionado que su retiro era inminente, argumentando que “las cosas ya no son como antes en el mundo del espectáculo” y que las historias humanas ya no interesan tanto.
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