
Antonio Maíllo, coordinador Federal de Izquierda Unida (IU), regresa a la política andaluza como candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía por la coalición de izquierdas Por Andalucía. El exdiputado andaluz se postula en un momento clave, en plena precampaña electoral, con el objetivo de fortalecer las opciones de la candidatura. Su designación ha sido consensuada con los demás actores políticos de la coalición, según fuentes cercanas a EL PERIÓDICO, cabecera de Prensa Ibérica.
La coalición Por Andalucía, integrada por IU, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz, tiene previsto anunciar oficialmente la candidatura este viernes en Sevilla. En el acto se informará sobre el acuerdo alcanzado entre las formaciones para presentar un “candidato común”. No obstante, este movimiento deberá ser ratificado mediante primarias por las bases de los partidos. Paralelamente, se trabaja en cerrar el acuerdo para la confección de las listas electorales en las ocho provincias andaluzas.
Inicialmente, Por Andalucía buscaba una figura de la sociedad civil con proyección pública para liderar la candidatura. Sin embargo, ante la proximidad de las elecciones, previstas para junio de 2026, Maíllo ha decidido dar un paso al frente.

Este cambio de estrategia, aunque algo inesperado, se produce tras semanas de debate interno sobre la necesidad de un liderazgo claro para la candidatura y después de que se sugiriera el nombre de Maíllo como una opción para revitalizar la presencia de la coalición en el panorama andaluz.
La designación de Maíllo se produce en plena precampaña electoral, después de que los partidos de la coalición celebraran primarias internas para elegir a sus propios candidatos. Tras el acuerdo sobre el candidato común, se deberá convocar una nueva votación para ratificar la opción final.
Peso político
En un principio, IU consideró la posibilidad de presentar a Toni Valero, líder andaluz del partido y diputado, como candidato a la Junta. Sin embargo, esta opción se descartó debido a que implicaría la renuncia de Valero a su escaño en el Congreso de los Diputados, lo que supondría una pérdida de influencia dentro de la coalición Sumar, donde IU cuenta con cinco diputados.
Finalmente, Izquierda Unida propuso a Ernesto Alba, secretario general del Partido Comunista de Andalucía (PCA), como cabeza de lista. Si bien Alba cuenta con un importante peso a nivel interno, su perfil no es tan conocido por el público en general, lo que podría representar una desventaja en términos electorales, ya que Por Andalucía busca ampliar su base de votantes más allá de los militantes de los partidos.
En este contexto, la figura de Maíllo cobra relevancia debido a su trayectoria política en Andalucía. En 2013 fue elegido líder de IU Andalucía y en 2015 se presentó como candidato a la Presidencia de la Junta, obteniendo un escaño en el Parlamento andaluz. En 2018, volvió a ser elegido diputado autonómico de la mano de Teresa Rodríguez, entonces líder de Podemos Andalucía, en la coalición Adelante Andalucía, una de las primeras experiencias de unidad entre el partido morado e IU. Sin embargo, el acuerdo duró solo una legislatura, y Rodríguez se quedó con la marca para crear su propia escisión de Podemos.
En 2019, Maíllo se retiró de la primera línea política y regresó a su trabajo como profesor de instituto público, tras seis años al frente de la federación más importante de IU. En mayo de 2024, volvió a la escena política, esta vez a nivel nacional, al ser elegido coordinador Federal de Izquierda Unida.
El factor Podemos
El regreso de Maíllo a la primera línea política se produce con la intención de unificar a la izquierda bajo una única candidatura, tras la ruptura entre Podemos y Sumar. Aunque inicialmente intentó restablecer los puentes con el partido morado, este intento se frustró rápidamente debido al rechazo de Podemos a cualquier opción que implicara la participación de los liderados por Yolanda Díaz. Actualmente, no existen canales de comunicación abiertos entre ambas formaciones.
Esta situación ha tenido un impacto directo en Andalucía, donde Podemos ha presentado a Juan Antonio Delgado, su diputado autonómico y guardia civil, como candidato a la Junta, tras rechazar durante meses la posibilidad de integrarse en la coalición Por Andalucía, creada en 2022. La dirección estatal de Podemos ha priorizado así la estrategia de defender su marca y sus candidatos en los diferentes territorios.
Podemos incluso ha exigido a IU que excluya a Movimiento Sumar como condición para sentarse a negociar candidaturas conjuntas, una exigencia que Izquierda Unida ha rechazado, al igual que rechazó la petición planteada en junio por Podemos, que reclamó que Sumar saliera del Consejo de Ministros para poder llegar a un acuerdo.
Alternativa a Yolanda Díaz
La candidatura de Maíllo también busca revitalizar la candidatura de Por Andalucía, aprovechando su buena imagen entre el electorado andaluz y el momento de debilidad que atraviesa el gobierno de Juanma Moreno, que enfrenta su peor crisis desde 2018 debido a los fallos detectados en los cribados de cáncer de mama. IU considera que este episodio ha reactivado la movilización progresista y ha generado un “cambio de ánimo en la izquierda”, según ha manifestado el propio Maíllo en diversas entrevistas. Un cambio de ánimo que él mismo busca ahora capitalizar.
Este paso también servirá para ganar peso en la izquierda, que se encuentra en un proceso de recomposición de cara a las elecciones generales previstas para 2027. Podemos se niega a volver a formar parte de cualquier opción política que incluya a Movimiento Sumar, el partido de Yolanda Díaz, y varias fuerzas de la coalición Sumar han cuestionado el liderazgo de la vicepresidenta, considerándolo un obstáculo para la unidad.
El propio Maíllo ha instado a la vicepresidenta segunda del Gobierno a som
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