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Las alubias y lentejas buscan desplazar al pollo como fuente de proteína

agosto 31, 2025

Durante décadas, se recomendó cambiar la carne roja por pollo o pescado como opción saludable. Esta recomendación se convirtió en un mantra nutricional. Sin embargo, se observa un cambio en la percepción de la proteína, que ahora se asocia cada vez más con alimentos vegetales. Surge la pregunta: ¿por qué la proteína vegetal está ganando protagonismo?

La proteína vegetal en el centro

El comité asesor de las Guías Alimentarias de Estados Unidos propone un cambio en la pirámide alimentaria. Según un reportaje de The Washington Post, por primera vez se sugiere que las proteínas vegetales tengan prioridad sobre las animales, como el pollo o el pescado. Christopher Gardner, profesor en Stanford, resumió esta idea: “Las alubias, los guisantes y las lentejas pasarían a encabezar la lista de fuentes de proteínas”. La carne roja quedaría en la última posición.

La evidencia que respalda este giro

Esta recomendación no es arbitraria. Rahman, directora clínica del Barnard Medical Center, recordó que quienes consumen más alimentos vegetales tienen un menor riesgo de cáncer, diabetes, obesidad y deterioro de la memoria. Un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition analizó a unas 50,000 mujeres y concluyó que las dietas ricas en proteínas vegetales favorecen un envejecimiento más saludable que aquellas basadas en proteínas animales.

Más allá de las guías, la realidad también respalda esta tendencia. Según The New York Times, las legumbres son fundamentales en la dieta mediterránea. Una taza de lentejas o alubias aporta aproximadamente 15 gramos de proteína, además de fibra, hierro, magnesio, folato y vitamina E.

¿Vegetal o animal?

En medio de este auge, Men’s Health señala que la proteína animal aún tiene ventajas. Esto se debe a la eficacia con que se absorben sus aminoácidos esenciales, que son los que el cuerpo no puede producir. Por ejemplo, 85 gramos de pollo aportan alrededor de 20 gramos de proteína, mientras que la misma cantidad de garbanzos solo proporciona seis.

Marie Spano, dietista deportiva, advierte que quienes siguen dietas exclusivamente vegetales necesitan consumir más proteína total diaria. La clave está en combinar legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas a lo largo del día.

El gran matiz: naturales vs ultraprocesados

No todas las proteínas vegetales son iguales. The New York Times advierte sobre el riesgo de confiar en ultraprocesados que se presentan como saludables. Un estudio demostró que los participantes que siguieron una dieta con alimentos mínimamente procesados, como frutas y legumbres caseras, perdieron el doble de peso y grasa corporal en comparación con quienes consumieron ultraprocesados “saludables”.

La epidemióloga Filippa Juul resumió: “Los ultraprocesados tienen menos textura, se mastican más rápido y estimulan el apetito de forma artificial”.

El mundo gira en torno a la proteína

El auge de la proteína no es solo nutricional, sino también cultural y comercial. La proteína se ha convertido en símbolo de cuerpos esculpidos y bienestar aspiracional, con redes sociales como TikTok promoviendo rutinas extremas y dietas que pueden estar vinculadas a trastornos de la conducta alimentaria.

La industria alimentaria ha respondido a esta tendencia, con productos “altos en proteínas” que utilizan estrategias de marketing agresivas. La proteína ha pasado de ser un simple nutriente a un símbolo de identidad y negocio.

Entonces, ¿la proteína en polvo?

El batido de proteína en polvo es uno de los símbolos más reconocibles del boom proteico. Sin embargo, los expertos tienen opiniones diversas. La nutricionista Saray López considera que puede ser una herramienta útil, mientras que el dietista Jesús Guardiola advierte que no es necesario recurrir a suplementos si se tiene una dieta equilibrada.

Los especialistas coinciden en que la proteína en polvo puede ser útil en situaciones específicas, como para personas mayores o aquellos que buscan ganar masa muscular, pero no es una solución universal.

Una tendencia que parece perdurar

La proteína se ha convertido en un tema central en las conversaciones sobre alimentación a nivel global. Desde las guías oficiales hasta los estantes de los supermercados, todo gira en torno a este nutriente. Sin embargo, el debate fundamental no es solo cuánto consumimos, sino de qué fuentes proviene y cómo está procesada.

Fuente original: ver aquí