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Jack DeJohnette: Un Legado de Jazz y Maestría Musical

octubre 30, 2025

Una anécdota común entre pianistas, al menos entre los que comparten este tipo de humor, es ironizar sobre los bateristas, insinuando que no son verdaderos músicos. Esta broma, posiblemente, alude a la supuesta falta de necesidad de los bateristas de comprender la armonía de la misma manera que los pianistas, o a la naturaleza de la notación de la batería en el pentagrama, donde los símbolos indican la ubicación de los golpes en lugar de notas musicales específicas. Recordando a Jack DeJohnette, quien falleció el domingo a los 83 años, se reivindica la importancia del instrumento.

En un homenaje escrito para The Guardian, el periodista Philip Clark relata un incidente en el que, durante una entrevista, cometió el error de referirse a DeJohnette como baterista. DeJohnette lo corrigió de inmediato. Es posible que el músico haya sido objeto de burlas similares en el pasado. Si bien tocaba la batería, se consideraba a sí mismo como “un músico completo” o, en una traducción más precisa, “un músico en sentido amplio”.

DeJohnette fue uno de los percusionistas más destacados de los últimos cincuenta años, con un profundo conocimiento de la armonía. Nunca abandonó el piano, instrumento que estudió paralelamente a la batería, y llegó a grabar un álbum solista al teclado. Su reivindicación como “músico completo” se basa en su estilo al frente de la batería. Se definía a sí mismo como un colorista, un pintor de sonidos, y su interacción con otros músicos demuestra que poseía no solo talento rítmico, sino también una gran sensibilidad tímbrica.

Jack DeJohnette: Un Legado de Jazz y Maestría Musical
*Imagen referencial generada por IA.

El mundo del jazz está lleno de bateristas talentosos. Las preferencias pueden variar con el tiempo, y nombres como Max Roach, Billy Higgins y Philly Joe Jones vienen a la mente. DeJohnette no necesita ser añadido a ninguna lista, ya que su presencia fue constante y contemporánea. Es probable que sea el percusionista más escuchado por los aficionados al jazz reciente, incluso sin que lo sepan.

El Trío de Keith Jarrett

La razón de esta ubicuidad es clara: DeJohnette fue el baterista del trío de Keith Jarrett, junto a Gary Peacock en el bajo. A partir de 1983, en decenas de álbumes, desde Standards Vol.I y Changes hasta Bye Bye Blackbird o Somewhere, la sutileza impresionista de su pulso, tanto en estudio como en vivo, se convirtió en un sello distintivo de cada interpretación. Siempre atento a la interacción con sus compañeros de trío, su forma de improvisar crea un aura inconfundible.

Más allá del Trío

Esta es la faceta más conocida de su carrera, pero su legado se extiende mucho más allá. Con Jarrett, por ejemplo, había formado parte de la banda del saxofonista Charles Lloyd en sus inicios, y más tarde grabaron el dúo Ruta and Daitya (1972). Curiosamente, en este álbum, Jarrett toca un teclado eléctrico. Anteriormente, DeJohnette había participado en el álbum Live in Montreux (1968) de Bill Evans, uno de los discos más aclamados del pianista.

Poco después, fue uno de los bateristas en Bitches Brew (1970), el álbum doble de Miles Davis que fusionó jazz, funk y rock con resultados sísmicos. También se le puede escuchar en Live-Evil, Jack Johnson y On the Corner (todos de Miles Davis), donde DeJohnette muestra una faceta diferente, dejándose llevar por el ritmo rabioso de esas grabaciones.

Su Propio Legado

DeJohnette también grabó discos como líder. La guía de jazz que siempre consulto recomienda Earth Walk (1991), donde compuso todos los temas, demostrando ser un “músico absoluto”. Aunque no se encuentra fácilmente en las plataformas de streaming más populares, sí se puede encontrar en otros lugares. Es un álbum excepcional. Las despedidas también brindan la oportunidad de realizar descubrimientos inesperados.

Fuente original: ver aquí