
El ser humano ha estado fermentando cerveza desde tiempos inmemoriales, y siempre hay espacio para la innovación. Un equipo de microbiólogos de la Universidad de Cardiff, en Gales, ha desarrollado una receta que podría no tener precedente en la historia de la humanidad.
Bee-r. Los investigadores han creado cerveza utilizando una levadura encontrada en las llamadas “abejas asesinas de Namibia”. Esta levadura (Saccharomyces cerevisiae) fue extraída de ejemplares de estas abejas que habían muerto por causas naturales y se utilizó en el proceso de fermentación para elaborar la cerveza.
La idea surgió durante una visita del equipo británico a la Universidad de Namibia. Según explican desde la Universidad de Cardiff, el equipo se interesó en estas abejas. “Cuando regresamos a Cardiff, utilizamos la levadura aislada de las abejas asesinas, junto con levadura de abejas galesas, para crear varias remesas de cerveza”, señala Les Baillie, profesor de microbiología del centro galés.
Las “abejas asesinas”. Las “abejas asesinas” son también conocidas como abejas melíferas africanizadas. Se trata de una subespecie híbrida de la abeja común (Apis mellifera), resultado de la hibridación de otras subespecies. La denominación de “asesina” se debe a su agresividad ante lo que consideran una amenaza, atacando en grandes números, lo que incrementa el riesgo de encuentros peligrosos.
¿A qué sabe? La levadura S. cerevisiae es comúnmente utilizada en la fabricación de cerveza, por lo que, a pesar de su origen inusual, la cerveza no sería particularmente especial. Sin embargo, aún no se ha podido comprobar este hecho de manera independiente.
Esta cerveza, explican sus creadores, busca combinar el conocimiento del equipo en microbiología para crear productos relacionados con las abejas “para producir algo singular”. Ahora, se busca escalar el proceso y encontrar una bodega dispuesta a llevar esta “receta” al mercado, lo que también podría ayudar a promocionar económicamente este tipo de investigaciones.
“Nuestra cerveza de abeja asesina es un proyecto complementario a nuestro estudio Pharmabees. Este estudio está mostrando cómo la miel, la cera y otros productos de las abejas pueden ayudar a resolver algunos de los mayores retos mundiales, incluyendo la resistencia a los antibióticos y las superbacterias”, añadió Baillie.
Pharmabees. El proyecto Pharmabees incluye diversas acciones enfocadas en explorar cómo la polinización de ciertas plantas puede contribuir en la lucha contra las superbacterias. Para ello, el equipo ha instalado colmenas en el entorno universitario, acompañadas de plantas específicas que podrían llevar a las abejas a producir nuevos tipos de miel y otros productos.
Esta iniciativa resalta la importancia de estos insectos, no solo por su papel en los ecosistemas, sino también por su potencial para ayudarnos a sintetizar compuestos que, en el futuro, podrían tener aplicaciones sorprendentes.
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