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Implicancias y riesgos de la falta de estrategia nacional de vivienda

A comienzos de este año, se cerró la Secretaría de Desarrollo Territorial y Vivienda, y actualmente se han disuelto programas como Casa Propia, Argentina Construye y Suelo Urbano, entre otros.

El Poder Ejecutivo Nacional dictó el Decreto 70/2025, que disuelve la Secretaría de Desarrollo Territorial y Vivienda y elimina sus objetivos. Esta decisión se complementa con la transferencia de ciertas facultades a la Secretaría de Obras Públicas.

Los objetivos relacionados con el hábitat y la vivienda, según el decreto, incluyen la gestión del suelo, la infraestructura habitacional y la finalización de programas de desarrollo territorial. Además, sigue existiendo la Subsecretaría de Integración Socio Urbana, que se ocupa del diseño de políticas y la transformación urbana de barrios, así como del desarrollo de proyectos de infraestructura urbana y acceso a soluciones habitacionales.

La normativa argentina debe cumplir con los estándares internacionales, como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), que exige la adopción de una “estrategia nacional” de vivienda. Esto implica que el Estado debe tomar medidas necesarias para garantizar el derecho a una vivienda adecuada.

Las Observaciones Generales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) detallan las características del derecho a la vivienda y los requisitos para que esta sea considerada “adecuada”. Estos incluyen la seguridad jurídica de la tenencia, la disponibilidad de servicios y la asequibilidad.

El Decreto 70/25 parece más una readecuación administrativa que una estrategia nacional de vivienda, lo que podría llevar a Argentina a ser demandada ante organismos internacionales por incumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos.

Es fundamental que las autoridades implementen medidas concretas que aseguren el derecho a la vivienda, asignando recursos y estableciendo un calendario de ejecución de políticas que beneficien a todos los sectores de la sociedad, especialmente a aquellos con menos recursos.

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