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Homenaje en España e Irak a agentes del CNI asesinados en 2003

noviembre 30, 2025

El 29 de noviembre de 2003, un convoy del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) fue emboscado en Latifiya, Irak. El grupo, compuesto por ocho agentes, se desplazaba en dos vehículos. Cuatro de ellos eran agentes recién llegados que iban a reemplazar a los otros cuatro. Tras el inicio del ataque, algunos lograron escapar, pero decidieron permanecer en el lugar para proteger a sus compañeros heridos.

La tragedia se desarrolló en una zona árida. Siete agentes perdieron la vida: Alberto Martínez, Luis Ignacio Zanón, Carlos Baró, Alfonso Vega, José Carlos Rodríguez, José Ramón Merino y José Lucas Egea. José Manuel Sánchez fue el único superviviente. Este ataque se considera el peor episodio en la historia del servicio secreto español. Ocurrió un mes y medio después del asesinato a tiros de otro agente, José Antonio Bernal, en Bagdad.

Veintidós años después de estos sucesos, el Ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra han conmemorado a las víctimas a través de mensajes en redes sociales. El Ejército expresó: “Hoy nuestra memoria está con sus familias y compañeros, nunca olvidaremos su sacrificio”.

Homenaje en España e Irak a agentes del CNI asesinados en 2003
*Imagen referencial generada por IA.

Más allá de los homenajes virtuales, se han realizado actos presenciales para recordar a los agentes caídos. El viernes, se llevaron a cabo dos ceremonias simultáneas, una en Madrid y otra en Bagdad, separadas por 4.200 kilómetros.

Homenaje en Madrid

En la sede principal del CNI, ubicada en la Cuesta de las Perdices, Madrid, se encuentra un monumento rectangular de acero corten. Este monumento, situado frente a los edificios del centro, cuenta con nueve llamas esculpidas en metal. Ocho de ellas representan a los agentes fallecidos en Irak, y una adicional honra a otros agentes que perdieron la vida “en secreto, al servicio de España”, según una placa conmemorativa. En este lugar se llevó a cabo el homenaje en Madrid, un acto descrito por un asistente como “emocionante”.

La ceremonia se realiza anualmente. Cuando se anuncia, el personal del CNI interrumpe sus actividades para reunirse alrededor del monumento. Se honra a los siete agentes asesinados en Latifiya y al agente asesinado en Bagdad el 9 de octubre de 2003. En un ambiente de silencio, un compañero lee los nombres de los fallecidos. Posteriormente, los asistentes entonan el canto ‘La muerte no es el final’, una tradición en los funerales militares desde hace varios años. La ceremonia concluye con el himno de España.

Homenaje en Bagdad

En el Centro de Apoyo Diplomático de Bagdad, donde fuerzas de varios países entrenan a unidades antiterroristas iraquíes, un grupo de legionarios españoles organizó su propio homenaje al atardecer del viernes. Durante el arriado de la bandera, los legionarios, antes de entonar su himno ‘El novio de la muerte’, recordaron en posición de firmes a los agentes del CNI.

El homenaje fue realizado por los integrantes de Alfa India XXIII, la última rotación de militares españoles en la misión Inherent Resolve de apoyo a Irak. Estos militares, pertenecientes al Tercio Gran Capitán de la Legión con base en Melilla, habían llegado a Irak 24 horas antes.

“Estando en Irak, no podíamos dejar de rendir un pequeño homenaje a nuestros compañeros del CNI caídos aquí en acto de servicio”, declaró el general Pedro Erice, jefe de la misión, quien conocía a Carlos Baró, uno de los agentes asesinados. En un mensaje en redes sociales, Erice añadió: “Su sonrisa vino a recordarme por qué estoy aquí. Descanse en paz”.

Los ocho agentes asesinados en Irak provenían de las Fuerzas Armadas antes de ingresar al CNI, que en ese momento estaba en un proceso de renovación tras la etapa del CESID. Debido a su origen militar, existen homenajes a estos agentes en varios acuartelamientos, así como una placa conmemorativa en Bagdad.

“No muere lo que no se olvida”

“Siempre en nuestro recuerdo. Nuestro país no os olvida”, fue el mensaje del Ministerio de Defensa. El CNI mantiene un espacio permanente de homenaje en su página web, titulado “Nuestros héroes”. Además, reserva un lugar destacado en una pequeña exposición en el centro, que podría ser el embrión de un futuro museo del servicio secreto español. En esta exposición, se exhibe un cuadro que integra a Bernal en la fotografía de los agentes.

Con el paso del tiempo, la emboscada mortal comienza a ser menos conocida por las nuevas generaciones. Aquel período de atentados, ocurrido poco después del 11S y poco antes del 11M, generó una ola de solidaridad. Entre los recuerdos de esa época se encuentran una viñeta del humorista Forges y un poema de Joaquín Sabina dedicados a las víctimas.

Un agente del CNI en Madrid comentó: “Solemos recordarlos con el lema de que no muere lo que no se olvida”. Muchos de los miembros actuales del CNI conocieron a los ocho agentes fallecidos en Irak. La directora del centro, Esperanza Casteleiro, era su jefa de personal en el momento de los asesinatos. La reacción de los vecinos del barrio madrileño de Vista Alegre, donde se encuentra el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, es un recuerdo particularmente emotivo para los veteranos del servicio. Cuando llegaron los féretros, bajo una lluvia helada, la gente se detuvo en las aceras para aplaudir.

Fuente original: ver aquí