El fracaso de la licitación por la concesión de la Hidrovía dejó al país sin una obra clave para aumentar las exportaciones, pero abrió un proceso en el que el Gobierno comenzó a escuchar al sector privado en mesas intersectoriales. Tras el cuarto encuentro de una serie de reuniones, los participantes indicaron que en mayo de 2026 podría adjudicarse un nuevo contrato.
Desde el Gobierno reconocieron que “haciendo todo rápido” en mayo habría una nueva concesión. El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA) y director del board del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Gustavo Idígoras, consideró que “en mayo debería estar adjudicada”. Por su parte, el director ejecutivo de la Bolsa de Comercio de Rosario, Javier Cervio, sostuvo que esos plazos “parecen lógicos”.
En febrero pasado, el Gobierno anuló la licitación que había lanzado para adjudicar la concesión de la Hidrovía durante 30 años, acumulando denuncias por presunto direccionamiento y acusaciones cruzadas. Un dictamen de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) señaló “elementos suficientes para advertir serias irregularidades en la redacción de los pliegos del procedimiento”. El Ejecutivo siempre negó esos señalamientos.
La compulsa terminó con un solo oferente, la empresa DEME, y el Gobierno dejó sin efecto el procedimiento, acusando a dicha compañía de ejercer una posible presión sobre competidores o de una connivencia entre ellos en perjuicio del Estado Nacional. DEME, en un comunicado, expresó que “desconocemos la razón” por la que la actual empresa dragadora Jan de Nul y otras competidoras no se presentaron.
Más allá de las disputas legales y los cuestionamientos, la licitación de la Hidrovía es una de las más grandes que tendrá la gestión del presidente Javier Milei. Se trata de la concesión de la principal vía navegable del país, descrita como la “autopista” fluvial de las exportaciones argentinas.
El ganador de dicha licitación se quedará durante 30 años con un negocio que, según el Gobierno, podría facturar hasta US$410 millones anuales por el cobro de peajes a los barcos, a cambio de realizar las obras de dragado y señalización para modernizar la Hidrovía y profundizar el cauce.
En este contexto se desarrollaron cuatro encuentros con la participación de usuarios de la Hidrovía, representantes de los puertos y la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, liderada por Iñaki Arreseygor. El objetivo fue acordar y elevar pedidos del sector privado al Gobierno para la confección del nuevo pliego.
Fuentes oficiales y del sector privado destacaron la utilidad de los encuentros y los acuerdos alcanzados que el Gobierno podría incluir en la nueva licitación. “Robustece el proceso”, señalaron.
El cuarto encuentro cerró con una idea clave que impacta directamente en la competitividad argentina: cómo calcular el peaje. La propuesta elevada por la UIA, CIARA-CEC, la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) busca bajar costos para grandes buques y acelerar los trabajos de dragado.
“Puede haber un ahorro logístico de hasta 15% o 20%”, resaltó Cervio sobre el cambio en el cálculo del peaje. El director de la Bolsa explicó que “algunos puertos advertían que muchos buques grandes pagan un peaje muy alto y se corre el riesgo de que vayan a otros puertos, como Uruguay”.
La mejora en costos modificaría el criterio del peaje: se cobraría según capacidad de carga. “Se acordó ponerle un tope”, dijo Cervio. “Los barcos con contenedores van a pagar la tarifa hasta 32.000 toneladas. Hoy vienen barcos de hasta 60.000 toneladas”, agregó Idígoras.
Ambos señalaron que esto impactaría directamente en los buques que salen cargados desde Rosario hacia Buenos Aires, con destino exportador. “Daría una tarifa más competitiva”, definió el titular de CIARA-CEC.
La propuesta especifica que el esquema debería implementarse a partir del quinto año de la nueva concesión, con un plazo de cuatro años anteriores para completar los trabajos de dragado y llevar la profundidad de la Hidrovía a 40 pies. Actualmente, se encuentra entre 32 y 34 pies, según la zona.
Estas propuestas, aclararon los directivos privados, no son vinculantes, pero fuentes oficiales sostuvieron que serán tenidas en cuenta y se mostraron en sintonía con ellas.
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