
Con la llegada de los meses de calor, la cantidad de afiliados en los gimnasios aumenta significativamente. Las rutinas de cardio extremas y los objetivos inalcanzables pueden dar lugar a malos modos y comportamientos inapropiados.
En los centros de entrenamiento, existen ‘códigos’ implícitos que deben seguirse. Acciones como quitarse la camiseta, andar descalzo, ofrecer consejos sobre ejercicios o tomarse fotos pueden generar dilemas entre los nuevos asistentes que no están familiarizados con el entorno ‘fit’.
Un estudio del Consejo Americano de Ejercicio (ACE) reveló que el 46 por ciento de los encuestados dejó de ir al gimnasio debido a la sobrepoblación, y el segundo motivo más común fue el comportamiento inapropiado de otros asistentes, como no limpiar las máquinas después de usarlas.
Entre las acciones mal vistas en el gimnasio, los expertos destacan las siguientes:
1. Sacar fotos o hacer videos
Antes, esta práctica era exclusiva de influencers, pero ahora se ha vuelto común entre principiantes y profesionales. Sin embargo, puede causar problemas si se graba a personas sin su consentimiento, especialmente en vestuarios.
2. Uso de las máquinas
El uso compartido de las máquinas es fundamental. Es recomendable que quienes toman descansos largos en una máquina estén atentos a si alguien más la necesita.
3. Dar consejos de ejercicio
Los consejos deben venir de profesionales. Interrumpir a alguien que no está en peligro no es apropiado, ya que los novatos pueden dar indicaciones incorrectas.
4. Entrenar sin camiseta o sin zapatillas
Estas prácticas son vistas como inaceptables en la mayoría de los gimnasios. Sacarse la camiseta puede ser considerado un intento de llamar la atención, y andar descalzo puede ser peligroso.
5. Higiene y orden de equipos
Es vital limpiar el equipo después de usarlo, independientemente de la cantidad de sudor. Además, se deben devolver las mancuernas y otros elementos a su lugar después de usarlos.
6. Volumen de voz y música alta
Hablar en voz alta o reproducir música sin auriculares puede ser molesto para los demás. Es recomendable usar auriculares para evitar distracciones.
7. Puntualidad en clases grupales
Llegar tarde a una clase es una falta de respeto tanto para el instructor como para los compañeros. También es inapropiado interrumpir la dinámica de la clase al entrar o salir antes de tiempo.
8. Relación con el entrenador
La línea entre motivación y apoyo emocional puede volverse difusa. Muchos entrenadores se convierten en confidentes de sus clientes, lo cual es aceptable, siempre que se establezcan límites.
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