
Un caso inusual ha llamado la atención de la comunidad médica: médicos en Rumanía extrajeron un gusano redondo vivo de aproximadamente 11 centímetros del párpado izquierdo de una mujer.
Hallazgo y Extracción del Parásito
Según un informe publicado en el New England Journal of Medicine, el gusano probablemente se originó a partir de un nódulo duro que la paciente había notado en su sien derecha aproximadamente un mes antes. La mujer relató que el nódulo desapareció justo un día antes de que el gusano migrara hacia su ojo.
Al día siguiente, la paciente acudió a un oftalmólogo, quien identificó de inmediato una “lesión móvil” en su párpado. Esta lesión tenía la forma sospechosa de un gusano enrollado justo debajo de la piel, acompañada de enrojecimiento e hinchazón leves.


Identificación del Parásito
Tras la extracción, el gusano fue identificado como Dirofilaria repens, un parásito cuyas larvas se transmiten a través de las picaduras de mosquitos. Estos parásitos suelen afectar a perros, aunque también se encuentran en cánidos salvajes como lobos y zorros, y ocasionalmente en felinos. En estos animales, las larvas depositadas por la picadura de un mosquito se convierten en gusanos adultos que se desarrollan bajo la piel. Allí, producen larvas diminutas llamadas microfilarias que circulan en la sangre, donde pueden ser recogidas por los mosquitos para completar el ciclo.
Infección en Humanos
En el caso de los humanos, se les considera generalmente huéspedes accidentales. Las larvas transmitidas por un mosquito pueden desarrollarse bajo la piel, pero rara vez producen microfilarias en la sangre. La infección se detecta típicamente como un nódulo o un gusano que se desplaza bajo la piel, como en el caso de la paciente. Los médicos señalaron que la mujer era dueña de un perro, lo que podría estar relacionado con la infección.
Distribución Geográfica y Posible Adaptación
Estos gusanos son originarios del “Viejo Mundo” (Europa, África y Asia), según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Son comunes en la región mediterránea, pero informes recientes indican que se están expandiendo a nuevas áreas de Europa, particularmente hacia el este y el norte. Un informe de este año sobre casos en Estonia señaló que también está surgiendo en Lituania, Letonia y Finlandia.
Los investigadores atribuyen la propagación del gusano al cambio climático y la globalización. Sin embargo, otro informe de este año sobre un caso en Austria (que se cree que se adquirió durante unas vacaciones en Grecia) planteó la hipótesis de que los gusanos podrían estar adaptándose para utilizar a los humanos como un huésped verdadero. Investigadores en Serbia sugirieron esto en un informe de caso de 2023, en el que una infección provocó la presencia de microfilarias en la sangre del paciente. Los investigadores especularon que tales casos, considerados raros, podrían estar aumentando.
Situación en América y Tratamiento
Por el momento, la población en América tiene menos de qué preocuparse. D. repens no se ha encontrado en los Estados Unidos, pero sí tiene algunos parientes aquí que ocasionalmente aparecen en humanos, incluyendo D. immitis, la causa del gusano del corazón en perros, y D. tenuis. Este último puede causar casos similares a D. repens, con gusanos que se desplazan bajo la piel, particularmente alrededor del ojo. Hasta ahora, este gusano se ha encontrado principalmente en mapaches en Florida.
El tratamiento generalmente implica la extirpación quirúrgica del gusano, lo que soluciona en gran medida el problema, así como medicamentos antiparasitarios o antibióticos para asegurar la erradicación de la infección o cualquier coinfección. En el caso de la mujer, sus síntomas desaparecieron después de que los médicos extrajeron el gusano de su párpado.
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