
SAN CARLOS DE BARILOCHE.- “Federalismo competitivo: el rol de las provincias en la transformación del país” fue el panel protagonizado por los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Raúl Jalil (Catamarca) en la 46º Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se realiza en el hotel Llao Llao de esta ciudad. Los gobernadores coincidieron en la urgencia de establecer mesas de diálogo que conduzcan a consensos a largo plazo, así como la necesidad de un presupuesto nacional.
“La Patagonia tiene un rol fundamental en la Argentina que viene. Neuquén duplicará la producción de petróleo para 2031, por ejemplo. Hablamos de una nueva Pampa Húmeda sin riesgo ambiental. Sin embargo, los patagónicos recibimos muy poco respecto de lo que generamos”, advirtió Figueroa.
Weretilneck, por su parte, señaló que “el país cae sistemáticamente en los extremos”: “Argentina es el único país de Latinoamérica que no ha podido encontrar puntos medios de consenso. Por eso creo que el Congreso de hoy no será el mismo a partir de diciembre. La política sin diálogo es inviable. Estamos viviendo el fin de una manera de gobernar de este gobierno y necesariamente tiene que nacer una forma distinta de relacionarnos”.
Los tres gobernadores expresaron su acuerdo sobre la necesidad de reformas laborales, tributarias y previsionales, aunque enfatizaron que lo central es cómo se discuten esas modificaciones.
Figueroa también afirmó que “la nueva Argentina se construye a partir del trabajo de las provincias. La mirada desde el Obelisco es muy miope hacia el interior del país. Las peleas entre provincias no solucionan los problemas”. Además, agregó que “la elección es un desafío generacional más que político”.
Jalil se mostró optimista sobre el futuro del país y destacó que los resultados electorales “pasan a las 48 horas y lo que quedan son los problemas del mundo real”. Tanto él como Weretilneck hicieron hincapié en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que ha impulsado proyectos en los sectores minero, petrolero y de gas.
Weretilneck concluyó afirmando que “consideré que el RIGI era la única respuesta posible para que el país vuelva a ser creíble ante la inversión internacional. Hoy lideramos cambios en la matriz productiva. A partir de 2028, con la riqueza de Vaca Muerta y el polo exportador de petróleo y gas en el golfo San Matías, Argentina se sumará a los grandes países exportadores de petróleo y GNL. Eso no es una promesa, es una realidad”.
Los gobernadores coincidieron en que el superávit es un pilar del plan económico nacional, pero desestimaron la idea de que el Gobierno esté realizando esfuerzos sin el acompañamiento de las provincias. Figueroa destacó que “las provincias tenemos superávit, no solo en lo que estamos financiando, sino que también nos hacemos cargo de obligaciones importantes como seguridad, educación, salud e infraestructura”.
Finalmente, Jalil insistió en la necesidad de discutir el presupuesto nacional a través del diálogo, señalando que “las provincias no somos las causantes del desorden macroeconómico, no somos responsables de la deuda externa, no somos responsables de la inflación, porque no emitimos moneda. Y solo el 15% de los impuestos son provinciales. Necesitamos más diálogo”, cerró Weretilneck.
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