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El caos en el nacimiento de Júpiter y su relación con los meteoritos

agosto 27, 2025

Desde hace décadas, los científicos se han preguntado por el origen de los cóndrulos, unas esférulas de silicatos de tamaño milimétrico que constituyen el componente principal de la mayoría de los meteoritos que caen a la Tierra. Ahora, un estudio publicado en Scientific Reports por Sin-iti Sirono y Diego Turrini propone que su formación fue un efecto secundario del nacimiento de Júpiter.

El enigma de las gotas cósmicas

Dentro de los meteoritos más primitivos que llegan a la Tierra, se encuentran diminutas esferas de material rocoso, de entre 0,1 y 2 milímetros, llamadas cóndrulos. Estas partículas son muy abundantes, llegando a constituir más del 80% de algunos meteoritos, lo que sugiere que se formaron en un proceso masivo y fundamental en los inicios del sistema solar. Los científicos las consideran los componentes básicos a partir de los cuales se formaron los planetas rocosos, incluida la Tierra.

El misterio de cómo se formaron

El problema es que, hasta ahora, nadie había logrado explicar de manera convincente su formación. Los análisis indican que los cóndrulos fueron gotas de roca fundida que se enfriaron a un ritmo específico, de entre 10 y 1000 kelvins por hora. El misterio radica en qué proceso pudo fundir roca a gran escala en el frío espacio y luego dispersarla.

Júpiter, el culpable de la carambola cósmica

Este reciente estudio científico destaca que el nacimiento del planeta más grande de nuestro sistema solar fue un evento cataclísmico que desató el caos. A medida que el joven Júpiter crecía y su gravedad aumentaba, comenzó a perturbar las órbitas de los planetesimales que le rodeaban.

Júpiter como origen de meteoritos

El modelo revela que Júpiter lanzó a altas velocidades (más de 2 km/s) a los planetesimales ricos en volátiles que se encontraban en las frías regiones exteriores del sistema solar. Estos proyectiles helados fueron catapultados hacia el sistema solar interior, donde impactaron contra los planetesimales rocosos y secos.

El vapor de agua como ingrediente secreto

Las simulaciones de impacto muestran que durante estas colisiones de alta velocidad se generaba una gran cantidad de silicato fundido. Además, se detectó una expansión explosiva que vaporizaba instantáneamente el hielo contenido en el planetesimal impactor, creando una nube de gas en rápida expansión. Esta explosión de gas dispersaba la roca fundida en pequeñas gotas, enfriándolas a un ritmo que coincide con las mediciones de los cóndrulos.

Un descubrimiento que da ‘luz’ al espacio

Este mecanismo explica por primera vez tanto el tamaño milimétrico de los cóndrulos como su particular velocidad de enfriamiento, características que habían sido difíciles de reconciliar en modelos anteriores.

La partida de nacimiento de Júpiter

La consecuencia más interesante de este modelo es que permite datar el nacimiento de Júpiter con gran precisión. Los científicos han determinado que el pico de formación de cóndrulos ocurrió aproximadamente 1,8 millones de años después de la aparición de los primeros sólidos del sistema solar, conocidos como CAIs.

Una conclusión que resuelve varios enigmas

Este hallazgo no solo resuelve un viejo misterio sobre nuestros orígenes, sino que también proporciona un reloj para calibrar los eventos que dieron forma a nuestro vecindario cósmico. La formación de los “ladrillos” de la Tierra no fue un proceso tranquilo, sino una consecuencia del nacimiento violento y caótico de Júpiter.

Fuente original: ver aquí