Skip to content

Duerme en la calle y trabaja como repartidor para superar su situación

agosto 27, 2025

Ernesto Jorge, de 58 años, ha estado viviendo en un estacionamiento de San Telmo durante más de un año. Aunque tiene acceso a un pequeño cuarto para dormir, debe irse antes de que abran las puertas a las ocho de la mañana. Prefiere no pasar más tiempo del necesario en ese lugar.

Para asearse, toma un colectivo hasta una iglesia en Liniers, donde puede ducharse y desayunar. Luego se dirige al microcentro porteño, donde camina sin un destino fijo, pero con la certeza de que caminará mucho durante el día, incluso hasta la medianoche.

Desde hace cinco meses, trabaja como repartidor para Cabify, realizando todos los repartos a pie. En un buen día, puede caminar entre 50 y 60 kilómetros. “La plata que gano es lo que me ayuda a poder comer todos los días”, comenta. En promedio, gana alrededor de $75 mil por semana, dependiendo de la cantidad de pedidos que recibe.

Ernesto suele aceptar pedidos de almuerzos para empleados administrativos en el microcentro. Pasa horas buscando viandas y cafés en diferentes locales. Por la tarde, se mueve hacia barrios como Palermo, donde hay más opciones de comida. También se queda en shoppings, donde puede recibir más pedidos sin tener que caminar largas distancias.

Sin embargo, ha tenido que rechazar muchos pedidos que implican recorrer largas distancias, ya que esto podría afectar la calidad del servicio. A partir de esta semana, su situación ha cambiado. Gracias a una ONG llamada Amigos en el Camino, le han donado una bicicleta que le permitirá aumentar su capacidad de trabajo.

Todos los trabajos de Ernesto

Ernesto ha trabajado desde los 13 años, comenzando en una librería y realizando diversas tareas como cadete, gasista, plomero y chofer de colectivo. Antes de quedar en situación de calle, vivía con su esposa y sus siete hijos en un dúplex en Monte Castro.

Su vida cambió drásticamente en 2019, cuando su esposa fue diagnosticada con cáncer. Para cuidarla, dejó de trabajar y, tras su fallecimiento en 2020, se encontró sin empleo y sin dinero, lo que lo llevó a una depresión y a perder su hogar.

Ernesto no quiere ser una carga para sus hijos, quienes le ofrecen ayuda. A pesar de su situación, se muestra optimista y decidido a salir adelante. “Cuando empecé a hacer repartos, pensaba: ‘Tengo que seguir, ponerme de pie y salir adelante’”, afirma.

“Otros ánimos”

Mónica de Russis, directora de Amigos en el Camino, explica que muchas personas en situación de calle buscan oportunidades laborales para poder alimentarse y alquilar un lugar. El costo de una habitación privada en CABA, según un relevamiento, es de al menos $323.000 por mes.

Con la bicicleta, Ernesto espera duplicar o triplicar sus ingresos, lo que le permitirá proyectar un futuro más estable y salir de la calle. “La bici me permitió volver a tener un proyecto, el de poder salir de la calle”, concluye.

Cómo ayudar

Amigos en el Camino es una organización que apoya a personas en situación de calle. Para colaborar con bicicletas, mochilas de delivery o celulares, se puede contactar al +54 9 11 3910-2998. También se pueden realizar donaciones a través del alias donar.amigos.mp.

Fuente original: ver aquí