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Drones ucranianos atacan diariamente la industria petrolera rusa

agosto 15, 2025

Ucrania está llevando a cabo ataques diarios contra la industria petrolera de Rusia durante este mes de agosto. Los drones de largo alcance ucranianos están golpeando refinerías y centros de distribución de hidrocarburos a cientos de kilómetros de sus fronteras. Esta no es la primera vez que Kiev realiza una campaña de destrucción contra la principal fuente de ingresos del invasor, algo que ha sido recurrente desde 2024. Sin embargo, esta ofensiva llega tras cuatro meses de tregua no declarada entre ambos bandos en la que se acordó no atacar infraestructuras energéticas. Además, se produce antes de la cumbre que se llevará a cabo este viernes en Alaska entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladímir Putin.

Desde marzo, Rusia ha evitado, salvo excepciones, destruir la red eléctrica ucraniana. Desde el otoño de 2022, los misiles y drones rusos habían dejado a millones de personas en ciudades ucranianas sin suministros básicos como luz, agua caliente o calefacción. En 2024, Naciones Unidas estimó que un 80% de la capacidad de generación eléctrica de Ucrania había quedado dañada. Por su parte, Kiev logró dañar un 10% de la capacidad de producción de crudo ruso.

En marzo, Rusia y Ucrania acordaron una tregua temporal en los bombardeos contra objetivos civiles energéticos. Desde entonces, ambos bandos habían limitado los ataques mutuos: los ucranianos contra la industria petrolera y los rusos contra la red eléctrica. Sin embargo, Kiev ha cambiado las reglas del juego este verano.

En agosto, los drones ucranianos han comenzado a atacar periódicamente a las empresas energéticas rusas. El mes comenzó con un bombardeo coordinado entre los servicios de inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR) y los Servicios de Seguridad de Ucrania (SSU), responsables de los bombardeos de largo alcance en territorio ruso.

Kiev, a diferencia de Moscú, que posee un arsenal de misiles balísticos y de crucero, solo cuenta con drones para atacar objetivos lejanos. En la madrugada del 1 al 2 de agosto, los drones del GUR y del SSU atacaron objetivos en tres provincias rusas: Riazán, Samara y Vorónezh.

El 4 de agosto, se llevó a cabo un bombardeo contra la mayor refinería de Sochi, a 700 kilómetros de territorio bajo control de Ucrania. El 13 de agosto, la refinería de Lukoil en Volgogrado fue atacada, causando importantes daños.

Récord a 2.000 kilómetros

El 10 de agosto se registró un hecho sin precedentes: drones del GUR atacaron un objetivo a más de 2.000 kilómetros de las fronteras ucranianas, una refinería de Lukoil en la República de Komi. En esa jornada, los drones ucranianos Liutyi impactaron en una de las mayores refinerías de la compañía estatal Rosneft en Saratov, interrumpiendo su actividad durante al menos dos días, según fuentes rusas.

La estrategia de esta ofensiva es demostrar al Kremlin que es vulnerable en su propio territorio y limitar la fuente de recursos económicos del Estado ruso para su economía de guerra, los hidrocarburos. Ucrania busca convencer a Estados Unidos de coordinar con Europa un tope al precio del crudo ruso de 30 dólares por barril. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha insistido en la necesidad de aplicar sanciones contra la industria energética y bancaria rusa, mientras Trump ha pospuesto estas medidas en espera de su encuentro con Putin.

“Es necesario limitar las exportaciones de recursos energéticos rusos, especialmente el petróleo, para reducir la capacidad de financiar esta guerra”, declaró Zelenski durante una entrevista telefónica con el primer ministro indio, Narendra Modi.

Fuente original: ver aquí