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Crece el debate sobre la seguridad de los tuppers de plástico

agosto 23, 2025

Una cocina moderna suele tener un cajón lleno de tuppers, con tapas separadas, y la nevera también está repleta de ellos. Muchos contienen sobras de comidas o alimentos recién sacados de su envase original. Sin embargo, esto plantea una pregunta importante: ¿estamos almacenando adecuadamente nuestra comida?

El plástico bajo sospecha

El plástico, conocido por ser ligero, barato y resistente, se ha convertido en un elemento esencial en la cocina. No obstante, estudios recientes cuestionan su seguridad al entrar en contacto con alimentos.

Un reportaje de la BBC ha indicado que miles de sustancias químicas componen el plástico, algunas de las cuales pueden migrar hacia los alimentos, especialmente con alimentos grasos, ácidos o calientes. Además, el uso de microondas, lavavajillas y el desgaste por uso pueden acelerar la liberación de compuestos.

Y microplásticos

Otro problema asociado son los microplásticos. Según la revista Delish, los tuppers pueden liberar estas diminutas partículas que ya se han encontrado en la sangre, pulmones e incluso en la placenta humana.

Un problema de salud

El debate sobre los tuppers trasciende lo culinario y afecta la salud hormonal. Muchos compuestos que migran de los plásticos a los alimentos son disruptores endocrinos, capaces de alterar el equilibrio hormonal.

El bisfenol A (BPA), utilizado durante años en plásticos rígidos, ha sido vinculado a problemas de fertilidad y desarrollo. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha revisado recientemente su seguridad, reduciendo la ingesta tolerable a un nivel 20,000 veces menor que antes. También se encuentran preocupaciones sobre los ftalatos, que se asocian a alteraciones hormonales y reproductivas.

Planes B

Apostar por alternativas no siempre garantiza seguridad. The Guardian ha señalado que compuestos como BPS y BPF, utilizados como sustitutos del BPA, presentan efectos similares en el organismo. Además, un estudio mencionado por The I Paper ha identificado más de 3,600 sustancias químicas de envases plásticos presentes en humanos, muchas de ellas poco estudiadas. Expertos como Lisa Zimmerman, del Food Packaging Forum, sugieren que si se prioriza la salud, se deberían desechar los tuppers de plástico y optar por vidrio o acero.

Las estaciones también influyen

El calor estival representa otra amenaza debido a las bacterias. La dietista Judit Carreira, del Hospital de Sant Pau, ha advertido que las altas temperaturas favorecen intoxicaciones alimentarias. Su recomendación es transportar los tuppers en bolsas térmicas, evitar la exposición al sol y separar los alimentos crudos de los cocinados en la nevera.

Entonces, ¿tiro todos mis tuppers?

No es necesario deshacerse de todos los tuppers de inmediato, pero sí es importante cambiar ciertos hábitos. Diversos medios sugieren las siguientes recomendaciones:

  • Evitar recalentar en plástico, ya que el calor acelera la migración química.
  • Usar tuppers solo para alimentos fríos o secos, evitando los grasos, ácidos o calientes.
  • Reemplazarlos si están rayados, deformados o con olor persistente.
  • Optar por vidrio, acero o cerámica para comidas calientes o de conservación prolongada.

Sin embargo, no todas las alternativas son perfectas. La cerámica, aunque segura si está certificada, puede ser problemática en producciones artesanales, como se evidenció en un caso en Getxo (Vizcaya), donde una familia fue intoxicada por plomo tras usar una jarra de cerámica.

Una vida más fácil, con riesgo

Los tuppers han facilitado la vida, pero también nos han expuesto a una mezcla química aún no completamente conocida. La ciencia sigue investigando los efectos acumulativos, pero hay consenso en que el calor, la grasa y el plástico no son una buena combinación.

Quizás el verdadero lujo en la cocina moderna sea elegir recipientes que protejan nuestra salud.

Fuente original: ver aquí