Figuras del deporte actual como Messi, Cristiano Ronaldo, Rafa Nadal o Fernando Alonso son reconocidas por sus habilidades en sus respectivas disciplinas, y son recompensadas económicamente por patrocinadores y clubes.
Sin embargo, ninguno de ellos, ni siquiera sumando sus fortunas, podría igualar la riqueza acumulada por Cayo Apuleyo Diocles, el deportista más popular de la antigua Roma.
Las carreras de cuadrigas eran el evento estrella de las grandes celebraciones en la antigua Roma, comparable a un Gran Premio de Fórmula 1, pero en lugar de monoplazas, competían cuadrigas tiradas por cuatro caballos, trigas (por tres caballos) o bigas (por dos caballos), agrupados en cuatro equipos: Blancos, Rojos, Azules y Verdes.
Los aurigas, quienes eran los pilotos de estos carros, eran venerados como auténticas superestrellas. Aunque no firmaban contratos exclusivos con patrocinadores, recibían grandes sumas de dinero por cada victoria.
Cayo Apuleyo Diocles fue uno de los aurigas más exitosos del Imperio, logrando 1.462 victorias en 4.257 carreras. Cada victoria le otorgaba una corona de laureles y una suma considerable de dinero, lo que lo convirtió en uno de los deportistas mejor pagados de la historia, con una fortuna que, ajustada por inflación, superaría la de los grandes deportistas actuales.
El campeón lusitano
A pesar de su renombre en el Mundo Antiguo, la historia de Cayo Apuleyo Diocles ha llegado a nosotros principalmente a través de dos inscripciones. La más importante es una lápida que se cree fue colocada en homenaje a sus logros en el Circo de Nerón, en la actual Ciudad del Vaticano.
En esta lápida se detalla su palmarés y la suma total de premios obtenidos en sus victorias. Nació en la provincia romana de Lusitania, lo que hoy es Portugal y parte de España. Se sugiere que pudo haber nacido en Augusta Emerita, actual Mérida.
Cayo Apuleyo Diocles debutó a los 18 años y, tras dos años, comenzó a cosechar éxitos. Durante 24 años, corrió en las arenas más prestigiosas, como el Circo Máximo de Roma, donde a veces empezaba desde la última posición para lograr la victoria.
Se retiró a los 42 años, con un impresionante récord de 1.462 victorias y 1.438 segundos puestos. Sus logros reflejan la audacia del auriga, quien llegó a ganar en un mismo día dos carreras con carros tirados por tres y seis caballos.
En total, Diocles reunió aproximadamente 36 millones de sestercios. El profesor Peter Struck, de la Universidad de Pennsylvania, ha ajustado esa cifra a la inflación, estimando que hoy equivaldría a 15.000 millones de dólares, colocándolo entre las personas más ricas del mundo.
Tras su retiro, disfrutó de su fortuna en Praeneste, actual Palestrina, donde se encontró la base de una escultura en su honor. A su muerte, dejó un hijo y una hija: Cayo Apuleyo Nimfidiano y Nimfidia.
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