
Desde su llegada al trono en 2014, Felipe VI ha impulsado una remodelación interna en la Casa del Rey que ha culminado en una dirección con una notable representación femenina. Este cambio contrasta significativamente con la estructura de la cúpula al final del reinado de Juan Carlos I.
La actual dirección de la Casa del Rey se compone de seis hombres y cinco mujeres, un equilibrio que marca una diferencia sustancial con la etapa anterior, donde la cúpula estaba integrada exclusivamente por hombres (11 de 11). Esta transformación refleja un esfuerzo por modernizar la institución y adaptarla a los tiempos actuales.
Transición Gradual
El proceso de cambio ha sido gradual. Felipe VI optó por no realizar una renovación drástica de los altos cargos al inicio de su reinado. En su lugar, mantuvo a figuras clave para asegurar la continuidad y facilitar la transición hacia su propio proyecto.

Tres figuras fueron fundamentales en esta etapa inicial: Jaime Alfonsín Alfonso, Domingo Martínez Palomo y Alfonso Sanz Portolés. Jaime Alfonsín, abogado del Estado, acompañó a Felipe VI durante casi 30 años, primero como jefe de la Secretaría del Príncipe (1995-2014) y luego como jefe de la Casa (2014-2024). Domingo Martínez Palomo, teniente general de la Guardia Civil, trabajó en La Zarzuela desde 1981, inicialmente como escolta de Felipe, y se jubiló en noviembre de 2024 como secretario general, tras 43 años de servicio. Alfonso Sanz Portolés, diplomático, formó parte del núcleo duro durante 31 años, desempeñando diversas funciones en protocolo y secretaría general, y finalizando como consejero diplomático.
Incorporación de la Mujer
La salida de estos tres colaboradores, designados durante el reinado de Juan Carlos I, allanó el camino para una transformación más profunda en la estructura de la Casa del Rey. La nueva composición directiva, con cinco mujeres y seis hombres, representa un equilibrio que era impensable hace poco más de una década.
La primera mujer en incorporarse a la cúpula fue Beatriz Rodríguez Alcobendas, en 2015, ocho meses después de la proclamación de Felipe VI como Rey. Su llegada supuso la sustitución de Óscar Moreno, quien ocupaba el cargo de interventor hasta entonces.
Nuevas Incorporaciones Femeninas
En febrero de 2024, cuando el diplomático Camilo Villarino asumió el cargo de jefe de la Casa del Rey en sustitución de Alfonsín, Beatriz Rodríguez Alcobendas era la única mujer en la cúpula directiva. Sin embargo, en poco más de un año, la infrarrepresentación femenina se corrigió con la incorporación de varias mujeres a puestos clave.
Desde diciembre del año anterior, se han sumado a la dirección de la Casa del Rey Mercedes Araújo, letrada de las Cortes, como nueva secretaria general; la embajadora Carmen Castiella, como consejera diplomática; Marta Carazo, como jefa de la secretaría de la Reina, y Rosa Lerchundi, como directora de Comunicación.
Mirando al Futuro: Leonor, Reina
Esta reestructuración responde al objetivo de Felipe VI de modernizar la institución y adaptarla a los estándares actuales. Un factor importante en esta visión es la consideración de que su sucesora será una Reina, Leonor. Jaime Alfonsín ha señalado que el hecho de que la futura jefa de Estado sea una mujer podría ser un factor positivo.
En su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Alfonsín afirmó que si Doña Leonor conecta con los sentimientos y aspiraciones de los jóvenes, y especialmente de las mujeres españolas, independientemente de sus convicciones ideológicas, habrá dado pasos importantes en su consolidación personal e institucional.
Contexto
La monarquía española, como institución, está en constante evolución para reflejar los valores y las dinámicas de la sociedad actual. Los cambios en la estructura de la Casa Real no son solo modificaciones administrativas, sino que también simbolizan una adaptación a los nuevos tiempos y una respuesta a las demandas de mayor representatividad e inclusión. Estos ajustes internos pueden tener un impacto significativo en la percepción pública de la monarquía y en su legitimidad a largo plazo.
La modernización de la Casa Real es un proceso continuo que busca asegurar la relevancia y la estabilidad de la institución en el futuro. Al promover una mayor diversidad y equilibrio en sus altos cargos, la monarquía busca fortalecer su conexión con la ciudadanía y demostrar su compromiso con la igualdad de oportunidades.
Claves y próximos pasos
- Mayor representación femenina en puestos de liderazgo.
- Transición gradual para asegurar la estabilidad institucional.
- Adaptación a los tiempos y a las expectativas de la sociedad.
- Se espera una mayor visibilidad de las nuevas figuras en la Casa Real.
FAQ
¿Cómo me afecta? Estos cambios reflejan una institución que busca ser más representativa de la sociedad, lo que puede fortalecer la confianza en la monarquía.
¿Qué mirar a partir de ahora? La evolución de la imagen pública de la Casa Real y el impacto de las nuevas figuras en la institución.
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