
Desde su inicio en 2016, he estado involucrada en el Rally Rebelle, ya sea como competidora o presentadora del programa en vivo. En los últimos 10 años, he sido testigo de su evolución, desde un rally modesto con grandes aspiraciones hasta el evento de clase mundial que es hoy.
En esencia, el Rally Rebelle es la competencia off-road más extensa de los Estados Unidos, abarcando más de 2,000 kilómetros, y está exclusivamente reservada para mujeres. A lo largo de ocho días, equipos de dos deben trazar coordenadas en un mapa, diseñar su ruta y localizar múltiples puntos de control, tanto señalizados como no señalizados, sin la ayuda de GPS, teléfonos celulares ni equipos de apoyo. No se trata de una carrera de velocidad, sino de una prueba de precisión en la navegación a través de algunos de los terrenos más desafiantes que California y Nevada tienen para ofrecer. Existen dos categorías: 4×4, con vehículos como el Jeep Wrangler y el Ford Bronco, y X-Cross, para automóviles como el Honda Passport y el BMW X5. No se requieren modificaciones significativas, y muchos equipos compiten por el codiciado premio Bone Stock.
Para este décimo aniversario, volví a ponerme al volante de un Subaru Crosstrek Wilderness 2025 como conductora, con Kendra Miller como mi navegante, para defender mis múltiples podios y victorias de etapa, y para reconectarme con la tecnología, o la falta de ella, que hace que esta competencia de varios días sea tan especial.


Fuente original: