
El Gobierno ha manifestado su neutralidad ante la controversia surgida entre el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y su contraparte en la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado.
La disputa entre ambas instituciones, que se ha extendido durante una semana, incluso involucró al académico Arturo Pérez-Reverte, quien acusó al ministro José Manuel Albares de intentar “controlar” la RAE. Ante estas acusaciones, fuentes del Ministerio de Exteriores han negado tales intenciones y se han distanciado de García Montero, aclarando que el Instituto Cervantes no depende “exclusivamente” de dicho ministerio.
Declaraciones cruzadas
“Experto en llevar negocios desde su despacho para empresas multimillonarias. Eso personalmente crea distancia”, expresó García Montero sobre Muñoz Machado, señalando que este último es catedrático en Derecho Administrativo y no filólogo. Estas declaraciones provocaron un comunicado de la Academia, mostrando su “absoluta repulsa” ante tales “incomprensibles manifestaciones”. Las diferencias han persistido durante el X Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) en Perú, evento coorganizado por ambas entidades.

Acusaciones de Pérez-Reverte
La controversia escaló tras declaraciones de Pérez-Reverte, quien denunció en la red social X (antes Twitter) la “incompetencia” de los sucesivos ministros de Exteriores, especialmente de Albares, que, según él, ha llevado a España a “perder la América hispana”. El académico argumentó que el único “vínculo de prestigio diplomático que aún mantiene” España es la RAE. Sin embargo, acusó a Exteriores de querer utilizar al director del Instituto Cervantes para “colonizar el ámbito natural de la RAE” y “controlar también la Academia”.
“O sea, ponerla a su servicio y contaminarla como han hecho con todas las instituciones españolas”, concluyó Pérez-Reverte en su mensaje. Ante esto, fuentes del Ministerio de Exteriores aseguran que no ejercen “ni quieren ejercer ningún control” sobre la RAE, y resaltan el apoyo financiero que brindan a través de diversas becas. Además, enfatizan que Albares ha visitado a Muñoz Machado en varias ocasiones y que ambos mantienen “una excelente relación”.
Desmarque del Instituto Cervantes
Simultáneamente, y a la vez que niegan un conflicto con la Real Academia Española, las fuentes ministeriales se desmarcan del Instituto Cervantes, aclarando que este no depende “exclusivamente” de Exteriores. Detallan que se trata de una “entidad con personalidad jurídica y patrimonio propio”, cuya presidencia de honor del patronato ostenta Felipe VI. Entre sus miembros se encuentran los ministros de Educación, Cultura y Exteriores, así como directivos de otros departamentos e incluso el propio director de la RAE.
Contexto
La controversia entre instituciones culturales de renombre, como la Real Academia Española y el Instituto Cervantes, no es un hecho aislado. Refleja debates más amplios sobre la dirección y el futuro de la lengua española, así como las responsabilidades y la autonomía de las entidades encargadas de su promoción y cuidado. Este tipo de tensiones pueden tener implicaciones en la imagen internacional de España y en la cohesión de la comunidad hispanohablante.
La postura del Gobierno ante esta situación es crucial, ya que su neutralidad o apoyo explícito a alguna de las partes podría influir en el desarrollo de los acontecimientos y en la percepción pública de las instituciones involucradas. El debate sobre la influencia política en organismos culturales es un tema recurrente y sensible, especialmente cuando se trata de instituciones con un papel tan importante en la identidad nacional y la proyección internacional.
Claves y próximos pasos
- La independencia de las instituciones culturales es fundamental para garantizar su credibilidad y eficacia.
- La comunicación y el diálogo entre la RAE y el Instituto Cervantes son esenciales para superar las diferencias y trabajar en pro del idioma español.
- Se espera que las instituciones involucradas busquen un acercamiento para evitar que la controversia afecte su labor y su imagen pública.
FAQ
¿Cómo me afecta? Como hablante de español, esta situación podría generar confusión sobre las normas y el uso correcto del idioma. También podría afectar la confianza en las instituciones encargadas de su cuidado.
¿Qué mirar a partir de ahora? Estar atento a las declaraciones y acciones de las instituciones involucradas, así como a las reacciones de la comunidad hispanohablante.
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