El té de manzanilla con leche es una bebida tradicional que combina las propiedades digestivas, calmantes y antiinflamatorias de la manzanilla con los efectos reconfortantes y nutricionales de la leche. Esta infusión puede ser beneficiosa para aliviar molestias estomacales, reducir la inflamación intestinal, relajar el sistema nervioso y favorecer un descanso de mayor calidad.
Gracias a compuestos como la apigenina, con efecto ansiolítico leve, y el triptófano, precursor de la serotonina y la melatonina, su consumo se ha asociado tanto con la mejora del sueño como con el bienestar digestivo.
Tomarlo en ayunas puede contribuir a una mejor asimilación de nutrientes y a un comienzo equilibrado del día, mientras que ingerirlo antes de dormir puede facilitar la conciliación del sueño y reducir el estrés acumulado.
Beneficios
Aunque no existen estudios científicos específicos sobre el té de manzanilla con leche, la evidencia clínica sobre sus ingredientes por separado revela los siguientes beneficios:
- Mejora la digestión al aliviar inflamación y molestias estomacales.
- Favorece el sueño gracias a la apigenina y triptófano que inducen relajación.
- Reduce el estrés con sus propiedades calmantes naturales.
- Regula el metabolismo al consumirse en ayunas.
- Genera bienestar mediante su efecto reconfortante y calor.
Receta para preparar té de manzanilla con leche
- Hervir una taza de agua.
- Agregar una bolsita o una cucharada de flores secas de manzanilla al agua hirviendo.
- Dejar reposar la infusión durante 5 minutos.
- Colar el té para retirar las flores o la bolsita.
- Incorporar media taza de leche caliente y mezclar bien.
- Endulzar al gusto, si se desea.
- Consumir tibio, preferentemente en ayunas o antes de dormir para maximizar sus beneficios.
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