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China incrementa su inversión en Brasil ante aranceles de Estados Unidos

agosto 28, 2025

Los conductores de Uber en Brasil se han convertido en embajadores informales de China en São Paulo, elogiando los coches eléctricos de la marca BYD, que ha comenzado a ensamblar vehículos en Brasil. Destacan la relación calidad-precio de estos automóviles. La superpotencia asiática está aprovechando los aranceles impuestos por Estados Unidos, que alcanzan un 50%, para fortalecer su presencia en el mayor mercado latinoamericano. Según el China Global Investment Tracker, Brasil se ha convertido en el segundo mayor destino de inversiones chinas en el primer semestre de 2025, solo detrás de Indonesia.

En las últimas dos décadas, Brasil había sido el cuarto destino para las inversiones directas de China. Sin embargo, la guerra comercial iniciada por el expresidente Donald Trump ha incrementado el interés por los mercados emergentes, destacando a Brasil. En este contexto de incertidumbre en los mercados globales, el interés entre ambas naciones parece ser recíproco.

Una de las primeras acciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras la imposición de los aranceles fue comunicarse con su homólogo Xi Jinping en Pekín. Brasil ha denunciado a Estados Unidos ante la OMC y mantiene abierta la posibilidad de diálogo, aunque el ministro de Finanzas, Fernando Haddad, ha sugerido la opción de acudir a tribunales estadounidenses.

Las empresas chinas invirtieron 2.200 millones de dólares en Brasil durante los primeros seis meses de 2025, lo que representa un aumento del 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, y corresponde a una décima parte del total destinado por China a inversiones en el extranjero en ese semestre.

El tarifazo de Trump ha tenido repercusiones en la percepción pública, generando un aumento en la animadversión hacia Estados Unidos en Brasil, mientras que la popularidad de China ha crecido. Un sondeo de Quaest indica que la opinión desfavorable hacia Estados Unidos ha alcanzado el 48%, mientras que la favorable hacia China ha subido al 49%.

China superó a Estados Unidos como el principal socio comercial de Brasil hace 15 años. Entre los proyectos recientes de inversión china se encuentra una terminal en el puerto de Santos, construida por la empresa estatal agrícola Cofco, y la provisión de mil trenes por parte de otra compañía china para el transporte de grano.

La minería también atrae a inversores chinos, destacando la compra de las minas de níquel de Anglo American en Brasil por parte de la empresa MMG de China.

Después de la imposición de los aranceles, Lula se comunicó con los líderes de los BRICS y su gobierno ha buscado establecer contactos con varios países para explorar nuevos mercados, reactivando negociaciones comerciales. A medida que los aranceles estadounidenses se mantienen, Brasil busca diversificar sus relaciones comerciales, incluyendo negociaciones con Canadá y la Unión Europea.

El gobierno brasileño está intensificando esfuerzos para abrir un canal de diálogo con la administración de Trump. Recientemente, el vicepresidente y ministro de Industria, Geraldo Alckmin, participó en un foro con empresarios brasileños y estadounidenses para fomentar la intermediación en la recuperación de la relación diplomática entre ambos países. Alckmin subrayó que unas 10.000 empresas brasileñas exportan a Estados Unidos y casi 4.000 empresas estadounidenses operan en Brasil, enfatizando la importancia de mantener esta relación.

Los ministros han sostenido que los aranceles son injustos, dado que Estados Unidos tiene un superávit comercial con Brasil, y han expresado su disposición al diálogo, aunque el canciller Mauro Vieira ha dejado claro que las cuestiones comerciales deben separarse de las políticas internas relacionadas con el caso de Bolsonaro.

Fuente original: ver aquí