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Diez años tras la pista de un nazi en Argentina y el hallazgo de un cuadro

agosto 26, 2025

Un seguimiento que comenzó hace diez años culminó en un hallazgo sorprendente. El Retrato de dama, del pintor barroco italiano Giuseppe Ghislandi, fue confiscado en 1940 de la galería del comerciante Jacques Goudstikker en Ámsterdam durante la ocupación nazi y fue detectado en una vivienda de Mar del Plata, gracias al trabajo de un equipo periodístico del diario neerlandés Algemeen Dagblad (AD). La clave del descubrimiento no fue en un archivo secreto ni en un museo, sino en el sitio web de una inmobiliaria.

“Esto que pasó en realidad no fue una investigación tradicional, fue un resultado bastante surrealista”, explicó a LA NACION Peter Schouten, periodista de AD. El equipo llevaba más de diez años tras la pista de Friedrich Kadgien, un funcionario nazi cercano a Hermann Göring, quien huyó a Suiza, luego a Brasil y finalmente se estableció en Argentina, donde falleció en 1978. Se sospechaba que Kadgien había traído consigo obras de arte y joyas expoliadas a familias judías en los Países Bajos. “Siempre hubo dudas sobre Kadgien; se sospechaba que había robado obras de un coleccionista influyente en Holanda”, recordó Schouten.

Los intentos de los neerlandeses por hablar con las hijas de Kadgien también datan de hace una década, pero sin éxito. “Queríamos escucharlas, pero siempre respondieron que no o no atendían el teléfono”, agregó el reportero. Este año, al cumplirse el 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, decidieron intentarlo de nuevo. Schouten, corresponsal de varios medios de Países Bajos en Buenos Aires, fue enviado a Mar del Plata con la dirección de una de las hijas de Kadgien. Al llegar, nadie atendió la puerta, pero notaron un gran cartel que decía ‘se vende’. Tomaron una foto del aviso y, al revisar el sitio web de la inmobiliaria, encontraron el cuadro colgado en una de las imágenes. “No lo podíamos creer”, expresó Schouten.

La imagen fue enviada de inmediato a Cyril Rosman y John van den Oetelaar, periodistas que han seguido este caso durante diez años. Se comunicaron con especialistas de la Agencia del Patrimonio Cultural de los Países Bajos (RCE), quienes confirmaron que el material coincidía con sus registros de obras saqueadas por los nazis. “No podían confirmarlo al cien por ciento, pero todo cuadraba: las dimensiones, la paleta, la composición”, explicó Schouten. Poco después, obtuvo la confirmación de que el cuadro efectivamente seguía colgado en la casa.

Los intentos de diálogo con la hija de Kadgian que puso en venta la casa fueron infructuosos. “Queríamos darle el derecho a réplica. Una de las dos hijas contestó por Instagram, preguntó qué queríamos, de qué cuadro hablábamos, y pidió que le mandáramos las preguntas por escrito. Cuando lo hicimos, dijo que no tenía tiempo y luego nos bloqueó en todas las plataformas”, comentó Schouten.

La noticia ya fue comunicada a Marei von Saher, nuera y heredera de Jacques Goudstikker, quien ha liderado un reclamo internacional para recuperar las piezas de la colección familiar durante casi tres décadas. “Ella está feliz y emocionada con este descubrimiento, y sigue luchando por la recuperación del arte robado. Tiene 81 años”, señaló el periodista.

Además, la investigación ha abierto la posibilidad de hallar otra obra: un jarrón del pintor neerlandés Abraham Mignon, visible en una foto de 2012 publicada en redes sociales por una de las hijas de Kadgien. Sin embargo, los expertos son cautelosos y advierten que no hay pruebas concluyentes. Según Schouten, la heredera “probablemente no reclame esto por el momento porque no es nada seguro”.

El hallazgo en Mar del Plata confirma que las huellas del saqueo cultural nazi durante la Segunda Guerra Mundial siguen presentes. Obras que desaparecieron en los años 40 continúan reapareciendo en lugares inesperados, recordando que aquel expolio no terminó con la guerra, sino que aún atraviesa fronteras y generaciones.

Fuente original: ver aquí