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PJ analiza escándalos libertarios y traza estrategias hacia 2027

agosto 23, 2025

La campaña del peronismo está influenciada por los libertarios. Cristina Kirchner, Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner no comparten muchos objetivos a mediano y largo plazo, pero en estos momentos coinciden en no interrumpir la interna que sacude a la fuerza del presidente Javier Milei. Por el contrario, fomentan la creación de comisiones investigadoras en el Congreso, donde La Libertad Avanza y sus escasos aliados enfrentan múltiples críticas.

Según información obtenida por LA NACION de fuentes partidarias, el PJ y sus aliados impulsarán acciones parlamentarias en relación al caso del fentanilo mortal, enfocándose en el ministro de Salud, Mario Lugones, y en las acusaciones de coimas que involucran a Diego Spagnuolo, el exdirector de la Agencia de Discapacidad. También señalarán el vínculo entre el clan Menem y Karina Milei en medio del escándalo.

En este contexto, los principales referentes del peronismo enfrentan dos desafíos electorales inmediatos: en una elección buscan la victoria y en la otra, salir en segundo lugar. Las elecciones del 31 de agosto para elegir al próximo gobernador de Corrientes y del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires son claves para el PJ.

En este breve lapso, el peronismo se juega la posibilidad de moldear un clima político que le permita al menos emparejar lo que todas las encuestas pronostican para las elecciones legislativas del 26 de octubre: una derrota a nivel nacional ante La Libertad Avanza. Si los libertarios terminan cuartos en Corrientes y Fuerza Patria gana en Buenos Aires, las perspectivas cambiarán para la principal fuerza de oposición, según analizan en las mesas partidarias.

No obstante, a pesar del inesperado apoyo de los libertarios, en el peronismo trazan proyecciones realistas: tras el recambio parlamentario del 10 de diciembre, contarán con unos 90 diputados -frente a los 98 actuales- y menos de 30 senadores, en comparación con los 34 actuales. Esta reducción limitará la capacidad del PJ para imponer su agenda y lo obligará a buscar aliados fuera del Congreso, imaginando un posible frente anti-Milei hacia 2027.

En este punto, las diferencias internas del peronismo comienzan a aflorar. Cristina Kirchner ha mostrado interés en mantener su influencia en el Senado, al aceptar la candidatura de Juan Manuel Urtubey en Salta, aunque este exgobernador había estado alejado del kirchnerismo. Este hecho refleja el límite de la “ampliación” que busca la jefa del PJ.

El kirchnerismo también envía señales de concordia a otros dirigentes que, como Urtubey, se distanciaron en años recientes. Uno de ellos es Miguel Pichetto, quien fue compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019, pero nunca condenó a Cristina Kirchner. Se habla de la posibilidad de un encuentro entre ellos, lo que ejemplifica las alianzas que la exmandataria estaría dispuesta a formar.

Sin embargo, Cristina enfrenta un desafío político significativo: no podrá ser candidata a presidenta en 2027 debido a la condena en la causa Vialidad y otros casos potenciales. En este contexto, solo aparecen por ahora dos nombres para la candidatura: el gobernador Kicillof y el exministro Massa. Aunque ninguno ha expresado abiertamente su intención de competir, sus entornos los impulsan en esa dirección.

“Cristina quiere sumar posibles candidatos a esa lista que ahora solo integran Axel y Sergio; es una forma de ampliar el PJ y, a la vez, de seguir teniendo incidencia”, comentó un dirigente que la visitó. La estrategia de Cristina incluye movimientos ambiguos, como su relación con Juan Grabois, quien amenazó con abandonar el PJ pero terminó siendo uno de los beneficiados en el cierre de listas.

Cristina y Massa han reafirmado su alianza política en las últimas semanas, aunque el cierre de listas no estuvo exento de tensiones. En Entre Ríos, el peronismo inscribió las candidaturas de Adán Bahl y Guillermo Michel, un aliado de Massa, dejando de lado a la diputada Carolina Gaillard. A diferencia de Cristina, que se enfoca en el Senado, Massa prioriza sumar diputados, con la posibilidad de formar un bloque propio.

Máximo Kirchner, al igual que Massa, también está centrado en lo que sucederá en la Cámara de Diputados a partir del 10 de diciembre. Se rumorea que podría retomar la jefatura del bloque peronista, a la que renunció durante el gobierno de Alberto Fernández. En el fondo, Máximo y Kicillof disputan el control de la provincia de Buenos Aires y la posibilidad de colocar a su sucesor en el cargo.

El enfrentamiento se manifiesta incluso en detalles menores. En La Cámpora, se burlaron de un concejal matancero alineado con Kicillof que fue a un partido de Independiente, donde los hinchas cuestionaron la inacción de la Policía bonaerense. En el kirchnerismo son conscientes de que el Gobernador ha ganado terreno, impulsado por intendentes que buscan un nuevo líder político. Ya no están Eduardo Duhalde ni Néstor Kirchner, y para ellos, Cristina no representa una opción de futuro.

Fuente original: ver aquí