
El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los ocho acusados por la muerte de Diego Armando Maradona, sufrió un nuevo revés judicial. Tres jueces de San Isidro confirmaron el rechazo a las recusaciones de dos magistrados a cargo del nuevo juicio, después de que se declarara nulo el primero, cuando se reveló el escándalo de la participación de la jueza Julieta Makintach en el documental Justicia Divina, que aborda el caso.
Los abogados de Luque, Julio Rivas y Francisco Oneto, habían recusado a los jueces Alberto Gaig y Pablo Rolón. Sin embargo, sus colegas Alberto Ortolani, Gonzalo Aquino y Marcela López Ramos validaron la decisión de los magistrados recusados.
“Las argumentaciones que sirven de cimiento a las recusaciones no dan lugar, objetiva y razonablemente, a la existencia del temor de parcialidad alegado”, expresó el juez Ortolani, quien junto a Gaig y Rolón, integrará el tribunal que deberá juzgar a Luque y a los otros acusados.
Rolón agregó que “los fundamentos vertidos por el señor defensor carecen de sustento legal, ya que no se vinculan a los supuestos previstos en el ritual para desplazar a quien esto escribe”.
Con la decisión de Ortolani, Aquino y López Ramos, se confirma el tribunal a cargo del debate, permitiendo avanzar en las cuestiones preliminares que restan resolver. Fuentes judiciales destacaron la celeridad en la resolución de las recusaciones para poder avanzar, permitiendo ya solicitar a las partes del proceso que ofrezcan pruebas y resolver planteos pendientes.
Tras la recusación planteada por los abogados de Luque, el juez Gaig había respondido que la presentación “evidencia un propósito meramente dilatorio sustentado en apreciaciones personales, conjeturas y especulaciones carentes de sentido jurídico” y que no se puede utilizar la recusación como herramienta de presión o desgaste procesal.
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