
Cuando Ebro llegó a España, se mencionó la intención de devolver a la compañía a un pasado plenamente español. Sin embargo, actualmente, la fabricación de sus modelos, como el Ebro S700 y el S800, se basa en el sistema DKD, que implica que los coches llegan casi montados desde China y solo se ensamblan algunas partes en España.
Este método, que se asemeja a un rompecabezas, ha generado controversia. Aunque ha revitalizado la antigua fábrica de Nissan en Barcelona, su impacto en el empleo local es limitado, ya que requiere menos trabajadores y la mayoría de las piezas provienen de China. La Unión Europea ha advertido a Chery que este sistema no les permitirá eludir aranceles para sus coches eléctricos, ya que consideran que están buscando una inversión mínima.
Queremos producir coches
El presidente de Argelia, Abdelmajid Tebboune, afirmó en una entrevista que “el tiempo de inflar neumáticos ha terminado”, refiriéndose a la inversión superficial de grandes fabricantes en el país. Actualmente, empresas como Stellantis, Volkswagen y Renault operan en Argelia, y se espera que Hyundai y Chery también establezcan plantas en el futuro.
Sin embargo, Argelia enfrenta desafíos en esta área. Al igual que Ebro, las inversiones locales de los fabricantes son mínimas, y muchos buscan evitar aranceles y homologaciones complicadas. Tebboune ha instado a aumentar la utilización de piezas locales en la producción, exigiendo que al menos un 30% de los componentes sean suministrados localmente. Actualmente, solo un 5% de las piezas utilizadas por Renault en Argelia son de origen local.
La situación plantea incertidumbres sobre los planes de empresas como Hyundai y Chery, que dependen del sistema CKD para comercializar sus vehículos. Este enfoque, que favorece la producción local, ha generado preocupación en la Unión Europea y en Argelia, donde se busca un mayor compromiso con la industria local.
Foto | Renault
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