El contrato conocido como “el contrato del siglo” podría estar en riesgo. CAF, el importante gigante ferroviario español, tenía la posibilidad de convertirse en el adjudicatario de un contrato significativo para suministrar trenes a la SNCB, la compañía ferroviaria belga que opera las vías convencionales del país.
Este contrato podría alcanzar un valor de 3.400 millones de euros. Sin embargo, su futuro es incierto debido a las reclamaciones presentadas por la empresa francesa Alstom.
Detalles del contrato
El acuerdo, que fue confirmado recientemente por ambas compañías, establece a CAF como “preferred bidder” para el desarrollo, fabricación y suministro de trenes AM30. Se contempla un alcance máximo de unidades para 170.000 plazas, con un compromiso inicial de 1.695 millones de euros para 54.000 plazas.
Recurso de Alstom
Alstom ha decidido recurrir el preacuerdo, argumentando que su oferta era más competitiva, siendo 107 millones de euros más barata que la de CAF, además de incluir mano de obra local belga. La empresa espera que la proximidad de sus plantas en Brujas y Charleroi, que emplean a 1.500 personas, sea un factor decisivo.
En abril, el Consejo de Estado de Bélgica suspendió la adjudicación inicial, obligando a la SNCB a reconsiderar el proceso. En su revisión, se mencionó que el contrato no se había adjudicado de manera transparente.
Consideraciones sobre derechos humanos
Tras la suspensión, SNCB volvió a elegir a CAF, justificando que la regulación europea impide considerar factores de presencia local en las contrataciones públicas. Sin embargo, el tribunal belga ha solicitado a CAF que demuestre que sus actividades cumplen con el derecho internacional y los derechos humanos, dado que la empresa trabaja en un proyecto de metro ligero en Jerusalén que se extiende a territorios palestinos ocupados.
A pesar de las preocupaciones, el ministro belga de Movilidad y Clima ha minimizado la situación, destacando que Bélgica mantiene relaciones diplomáticas y económicas con Israel.
Posición de SNCB
SNCB, junto con el ministro belga, ha defendido que no solo se debe considerar el costo inicial del proyecto. Se argumenta que la propuesta de CAF generará ahorros a largo plazo, ya que los trenes españoles consumirían menos energía que los de Alstom. Se ha afirmado que el material rodante de CAF mejora en un 4% los criterios técnicos en comparación con la oferta francesa.
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