
La cumbre sobre Ucrania en Washington del lunes generó una sensación de alivio en Europa, especialmente tras los temores de un posible desenlace negativo. Hace menos de seis meses, el presidente estadounidense, Donald Trump, había echado a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, de la Casa Blanca. El reciente encuentro de Trump con el líder ruso, Vladímir Putin, en Alaska había reavivado las alarmas en el continente. Sin un acuerdo de paz concreto a la vista, la mayoría de los aliados europeos respiran aliviados tras la cumbre, y Bruselas busca aprovechar este impulso para acelerar las negociaciones sobre garantías de seguridad para Ucrania y aumentar la presión sobre Moscú para que inicie negociaciones.
Trump descartó la presencia de tropas estadounidenses en Ucrania como garantía de seguridad, pero la disposición de EE UU a participar de alguna forma en las garantías de seguridad es vista como un avance significativo. Según el presidente del Consejo Europeo, António Costa, tras tres años y medio de guerra, hay un creciente impulso para proveer a Ucrania con garantías de seguridad, lo que incluye la participación de Trump en este esfuerzo. Costa organizó una reunión informal por videoconferencia con los Veintisiete para analizar los resultados de la cumbre.
Además de Zelenski, los líderes de Francia, Alemania, Italia, Finlandia y el Reino Unido también asistieron a la reunión, junto con la presidenta de la Comisión Europea y el secretario general de la OTAN. Tras más de seis horas de reuniones, el canciller alemán, Friedrich Merz, expresó su alivio por el resultado del encuentro, que superó sus expectativas.
Cauto optimismo
El primer ministro neerlandés, Dick Schoof, mencionó que las conversaciones en la Casa Blanca permiten un “cauto optimismo”, destacando la unidad visible entre EE UU y Europa. Costa subrayó la importancia de acelerar el trabajo para establecer garantías de seguridad similares a las del artículo 5 de la OTAN, con el continuo compromiso de EE UU.
La coalición de voluntarios, que incluye a más de treinta países, ya ha comenzado a diseñar los siguientes pasos para concretar las “garantías de seguridad” para Ucrania. El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que estas garantías asegurarán que, si se alcanza la paz, esta podrá mantenerse y evitar futuros conflictos. Starmer también destacó que se ha comenzado a trabajar de manera coordinada entre los países europeos y EE UU para definir estas garantías.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, anunció que el próximo paquete de sanciones contra Moscú debería estar listo para el mes siguiente. Mientras tanto, los equipos de planificación de la coalición de voluntarios se reunirán con sus homólogos estadounidenses para reforzar los planes y preparar garantías de seguridad robustas.
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