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Rescatista narra la trágica muerte de un explorador en cueva de Utah

agosto 20, 2025

La muerte de John Edward Jones, un estudiante de medicina de 26 años, en la cueva Nutty Putty en Utah en 2009, ha resurgido en la conversación pública. Brandon Kowallis, uno de los últimos rescatistas en verlo con vida, ha compartido detalles sobre los momentos finales del fallido rescate que sorprendieron al mundo.

Jones, oriundo de Utah, era un apasionado de la exploración de cuevas y esperaba su segundo hijo con su esposa, Emily Jones-Sánchez. En noviembre de 2009, decidió visitar la cueva Nutty Putty, un destino popular conocido por sus pasadizos estrechos y resbaladizos, junto a su hermano Josh y nueve amigos.

El 25 de noviembre de 2009, Jones se adentró en un pasaje sin cartografiar y descendió por una grieta vertical extremadamente estrecha, creyendo erróneamente que era el retorno. Quedó atrapado cabeza abajo en un espacio de apenas 25 x 45 centímetros. Al verlo deslizarse más profundo, su hermano regresó a la superficie para pedir ayuda, lo que dio inicio a una operación de rescate desesperada.

Durante 27 horas, los equipos de rescate trabajaron incansablemente para liberarlo. Kowallis, un explorador de cuevas y youtuber, fue uno de los últimos en llegar al lugar. Según su relato, hacia el final del operativo, Jones “empeoraba rápidamente” al estar en posición invertida. “Estaba entrando y saliendo de la conciencia y comenzó a hablar de que veía ángeles y demonios a su alrededor”, afirmó Kowallis, según consignó Lad Bible. El rescatista también mencionó que las piernas de Jones se agitaban y su respiración era “entrecortada y burbujeante”, lo que indicaba acumulación de líquidos en los pulmones.

Kowallis concluyó que sacar a Jones, ya inconsciente, era “prácticamente imposible”. “Aun si lográbamos colocarlo en posición horizontal, tendría que atravesar secciones difíciles del pasaje. Si hubiera estado consciente y con todas sus fuerzas, existía una mínima posibilidad. Pero aun así, el panorama era sombrío”, explicó.

La situación se complicaba aún más, ya que “sacar a un hombre inconsciente de 95 kilos parecía prácticamente imposible”. Kowallis trabajó durante horas con un martillo neumático, pero estimó que la liberación tomaría entre tres y siete días.

Mientras tanto, la familia de Jones le enviaba mensajes de aliento por radio. “Su esposa habló de una sensación de paz, de que todo estaría bien. Ella conversó con él unos 5 a 10 minutos antes de que yo le dijera que debíamos volver a trabajar en sacarlo”, recordó Kowallis.

Poco después, el experto en cuevas revisó los signos vitales de Jones y, tras informar a un paramédico, colaboró en la declaración oficial de su fallecimiento. La causa oficial de muerte fue paro cardíaco y asfixia. El cuerpo de John Edward Jones nunca fue recuperado, ya que las autoridades consideraron que la operación de rescate era demasiado peligrosa. Posteriormente, el pasadizo fue sellado con explosivos controlados para evitar futuros accidentes.

Amigos y familiares convirtieron la cueva Nutty Putty en un memorial para Jones, con una placa que funciona como lápida. En 2016, la historia trágica de John fue llevada al cine en la película “The Last Descent”.

Fuente original: ver aquí