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La estrategia electoral de Santiago Abascal y su enfoque en Al Andalus

agosto 13, 2025

“España no es Al Andalus”. Este es el nuevo lema de Santiago Abascal, líder de VOX, que ha repetido en redes sociales, posiblemente desde sus vacaciones. A través de sus publicaciones, Abascal ha exigido la prohibición del velo islámico y ha vinculado la inmigración con el yihadismo, mientras critica los derechos de las mujeres y la comunidad LGTBi. En sus declaraciones, Abascal asegura que millones de españoles están cansados de financiar lo que él denomina “invasión” promovida por el PSOE y el PP.

Nadie podrá decir que a Vox no se le ve venir. El partido sigue el manual de la extrema derecha que ha tenido éxito en Europa, utilizando tácticas populistas similares a las de Donald Trump. Estas agrupaciones se apoyan mutuamente para difundir sus mensajes y están bien organizadas.

En 2015, VOX era considerado un experimento político que sorprendió con un video en YouTube. En este, anticipaban un futuro en Andalucía donde una periodista con velo informaría sobre la expropiación de la Mezquita de Córdoba y la Giralda, y pronosticaban que dos millones de musulmanes se trasladarían a España.

El video fue objeto de burla, y aunque en aquel momento el partido parecía tener escasas posibilidades, actualmente las encuestas sugieren que podrían ser decisivos en un futuro gobierno de España. Si esto ocurre, el PP deberá decidir entre gobernar con VOX o convocar nuevas elecciones, ya que no se espera que el PSOE facilite el acceso a la lista más votada para evitar a la extrema derecha en el poder. Abascal podría convertirse en el próximo vicepresidente del país, dado que el cordón sanitario a VOX nunca ha existido en España.

Una conquista política

Abascal celebró su éxito en Murcia tras lograr que el PP vetara las celebraciones de fiestas musulmanas en instalaciones municipales a cambio de apoyo en los presupuestos. José Ángel Antelo, presidente de VOX en la región, ha utilizado tácticas de la extrema derecha al tiempo que ignora que la Constitución española garantiza la libertad ideológica y religiosa.

El discurso antiinmigración resulta muy rentable electoralmente. Muchos españoles apoyan lo que Abascal difunde, a pesar de que las estadísticas no respalden su afirmación de que los inmigrantes son una amenaza para la seguridad y la economía. En otros países europeos, como Hungría e Italia, ya han tomado ventaja en este tema.

La batalla cultural y el miedo

La estrategia de VOX se centra en la “batalla cultural”, apelando a las emociones de las personas en lugar de abordar problemas económicos concretos. Muchos se preguntan qué soluciones ofrece el partido para cuestiones como la vivienda, el paro juvenil o la sanidad pública. El partido también ha sido criticado por su falta de propuestas claras sobre la violencia de género.

La académica Ruth Wodak ha analizado cómo los discursos de extrema derecha han avanzado hacia el centro del debate público, normalizando el racismo, la homofobia y la misoginia.

La ausencia de alternativa

La falta de una alternativa sólida al discurso antiinmigración está llevando a sectores de las clases bajas a apoyar a la extrema derecha, lo que representa un desafío político para la izquierda. Es crucial implementar políticas de integración que aborden el fenómeno migratorio de manera efectiva.

Los medios de comunicación enfrentan el dilema de cómo cubrir los mensajes de VOX sin amplificarlos. Si se ignoran, se corre el riesgo de que las redes sociales propaguen su discurso sin el filtro del periodismo, que debe verificar la verdad y desmentir las noticias falsas.

La izquierda no ha logrado ofrecer un discurso alternativo, y en la derecha existe el temor de que una postura menos intransigente pueda alejar a sus electores hacia opciones más radicales, lo que ha permitido a la extrema derecha remodelar el discurso político sobre la inmigración.

Al Andalus y la ignorancia

Antonio Manuel, doctor en Derecho, señala que “sin Al Andalus, España no existiría”. Abascal podría beneficiarse de leer obras que expliquen la rica historia multicultural de España, incluyendo su himno nacional, que tiene raíces en la música andalusí. La diversidad cultural y la historia compartida deberían ser parte del debate actual, en lugar de ser rechazadas por discursos simplistas.

Fuente original: ver aquí